Se trata de camioneros y el sindicato de televisión SATSAID. La campaña, que tiene como objetivo llegar la Legislatura de la Provincia el 1.º de mayo, va consolidando un frente que busca forzar cambios en la obra social estatal.
La campaña "OSEP te enferma", impulsada por el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE), comenzó a mostrar en los últimos días un cambio cualitativo en su desarrollo: el reclamo dejó de estar circunscripto al ámbito docente y pasó a convertirse en una expresión multisectorial que empieza a articular a distintos gremios de la provincia.
La reciente incorporación del Sindicato de Choferes de Camiones de Mendoza y del Sindicato Argentino de Televisión (SATSAID) no solo amplía la base de adhesión, sino que modifica el carácter del conflicto, que ahora adquiere una dimensión más amplia, con capacidad de territorialización y presión institucional.
En ambos casos, las organizaciones sindicales no se limitaron a manifestar un respaldo simbólico, sino que decidieron involucrarse activamente en la campaña mediante la distribución de planillas, la recolección de firmas en sus sedes y el trabajo directo con sus afiliados, lo que incrementa significativamente el alcance de la iniciativa.
El eje central del reclamo continúa siendo la recolección de 100.000 firmas para activar el mecanismo de Iniciativa Legislativa Popular, una herramienta constitucional que permitiría ingresar un proyecto de ley de reforma integral de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP) con tratamiento parlamentario obligatorio.
Sin embargo, más allá del instrumento formal, el trasfondo del conflicto remite a un diagnóstico compartido por distintos sectores: la existencia de un deterioro sostenido en la calidad de las prestaciones, dificultades crecientes para acceder a turnos médicos, problemas en la provisión de medicamentos y una creciente presión económica sobre los afiliados a través de coseguros y prácticas irregulares.
En ese sentido, la expansión del reclamo hacia otros gremios refleja que la problemática ya no es percibida como un inconveniente sectorial, sino como una crisis estructural que atraviesa al conjunto de los trabajadores afiliados a OSEP, estimados en cerca de 400.000 en toda la provincia.
Durante las actividades realizadas en las sedes sindicales, desde el SUTE insistieron en que el objetivo no es únicamente visibilizar la situación, sino construir una herramienta institucional concreta que obligue al sistema político a intervenir sobre el funcionamiento de la obra social.
La estrategia combina, por un lado, la recolección masiva de firmas y, por otro, una recorrida territorial por distintos departamentos, donde se busca relevar de manera directa las problemáticas que enfrentan los afiliados en su vida cotidiana.
Este esquema de construcción "desde abajo" apunta a dotar de legitimidad social al proyecto de reforma, incorporando no solo la voz de los trabajadores estatales, sino también de otros sectores vinculados indirectamente al sistema de salud provincial.
El respaldo de organizaciones sindicales como Camioneros y SATSAID también introduce un elemento político relevante: la posibilidad de que el reclamo escale en capacidad de movilización y presión, en un contexto donde las demandas vinculadas a la salud suelen tener un alto impacto social.
Desde estos sectores coincidieron en que el funcionamiento actual de OSEP presenta falencias graves y que la falta de respuestas sostenidas en el tiempo terminó por erosionar la confianza de los afiliados en el sistema.
Con una agenda que prevé recorridas por distintos departamentos hasta fines de abril, la campaña busca consolidar el volumen de adhesiones necesario para presentar el proyecto el próximo 1 de mayo en la Legislatura provincial.
De alcanzar ese objetivo, el escenario institucional podría modificarse de manera significativa, ya que el ingreso del proyecto bajo la figura de Iniciativa Legislativa Popular obligaría a la dirigencia política mendocina a abrir un debate formal sobre el modelo de gestión, financiamiento y control de la obra social estatal.
En ese marco, el avance de la campaña comienza a perfilarse no solo como una acción sindical, sino como un intento de reconfigurar el vínculo entre los afiliados y el sistema de salud público, en un contexto marcado por el desgaste y la creciente demanda de respuestas estructurales.