Una gobernadora de Estados Unidos apuntó contra la FIFA por los costos. El traslado a los estadios podría multiplicar hasta siete veces su valor habitual.
El Mundial 2026 suma una nueva polémica tras conocerse que el costo del transporte hacia algunos estadios podría superar los 100 dólares por persona, generando críticas hacia la FIFA por parte de autoridades locales en Estados Unidos.
El foco del conflicto está en el trayecto entre Nueva York y el MetLife Stadium, en Nueva Jersey, donde un pasaje de tren de apenas 30 minutos pasaría de costar 12,90 dólares a más de 100 dólares durante los días de partido.
La suba representa un incremento de casi siete veces el valor habitual, sin contemplar descuentos para niños o personas mayores.
La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, cuestionó con dureza la situación y apuntó contra la organización del torneo.
Según explicó, el sistema de transporte local enfrenta un costo estimado de 48 millones de dólares para garantizar el traslado de los hinchas, mientras que la FIFA obtendría ingresos cercanos a los 11.000 millones de dólares por el evento.
En ese contexto, sostuvo que la FIFA debería asumir el costo del transporte y no trasladarlo a los usuarios ni a los contribuyentes.
La situación no se limita a Nueva Jersey. En Foxborough, donde se disputarán partidos en el Gillette Stadium, los precios también se dispararon.
Allí, los trenes alcanzarían los 80 dólares, mientras que los servicios de autobús rondarían los 95 dólares por viaje.
A esto se suman los elevados costos de estacionamiento, que podrían llegar hasta los 225 dólares por vehículo en algunos estadios.
Desde la FIFA aseguraron que están "sorprendidos" por las críticas y remarcaron que el acuerdo actual establece que los aficionados deben poder acceder al transporte "a precio de costo".
Además, señalaron que en eventos similares no es habitual que los organizadores cubran el traslado de los espectadores.
La entidad también destacó que el torneo generará un fuerte impacto económico en las ciudades anfitrionas y que se trabajó junto a las autoridades locales en los planes de movilidad.
El aumento de los costos podría afectar especialmente a los aficionados internacionales, incluidos los seguidores de selecciones como Inglaterra y Escocia, que jugarán partidos en estas sedes.
En ese contexto, crece la preocupación por el costo total de asistir a un partido, que incluirá entradas, transporte y otros gastos asociados.
Mientras se espera la confirmación oficial de las tarifas, el debate sobre los precios ya se instaló y amenaza con convertirse en uno de los principales focos de conflicto en la previa del Mundial 2026.