Durante una gira por África, el pontífice cuestionó el gasto militar global. Sus declaraciones llegan tras un duro cruce con Donald Trump por la guerra en Irán.
El Papa lanzó una fuerte crítica contra los líderes mundiales que destinan miles de millones a la guerra y aseguró que el mundo está siendo "devastado por un puñado de tiranos", en un mensaje pronunciado durante su visita a Camerún.
Las declaraciones del pontífice se producen en medio de una creciente tensión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien días atrás lo había cuestionado públicamente por su postura frente al conflicto en Irán.
Durante su discurso en la ciudad de Bamenda, una de las zonas más afectadas por la violencia en Camerún, el Papa apuntó contra el uso de recursos en conflictos armados.
"Se gastan miles de millones en destrucción y muerte, mientras que los recursos para la educación, la salud y la reconstrucción no aparecen", sostuvo.
Además, advirtió sobre un "ciclo interminable de desestabilización y muerte", alimentado por intereses económicos y políticos.
En ese sentido, denunció que quienes explotan los recursos de los países más vulnerables suelen reinvertir esas ganancias en armamento, profundizando los conflictos.
Las palabras del pontífice llegan pocos días después de un cruce con Donald Trump, quien lo criticó en redes sociales por su postura frente a la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel en Irán.
El Papa había manifestado su preocupación por una posible escalada del conflicto y advirtió que podría tener consecuencias devastadoras a nivel global.
Trump, por su parte, respondió con dureza, calificándolo como débil en materia de seguridad y política exterior.
A pesar de ello, el líder de la Iglesia Católica evitó profundizar la confrontación y aseguró que seguirá promoviendo la paz sin entrar en debates personales.
El discurso tuvo lugar en el marco de una gira por África, donde el Papa puso el foco en regiones afectadas por conflictos armados e insurgencias.
En Camerún, la violencia entre separatistas y el gobierno ha dejado miles de muertos y desplazados en los últimos años.
Frente a ese escenario, el pontífice llamó a la reconciliación y destacó que la paz no debe imponerse, sino construirse a partir del reconocimiento del otro.
El mensaje del Papa se inscribe en una postura más amplia de rechazo a la guerra, que ha reiterado en distintas intervenciones públicas.
En ese marco, también cuestionó el uso de argumentos religiosos para justificar conflictos armados y remarcó que la fe no puede ser utilizada como herramienta de violencia.
Mientras continúan las tensiones internacionales, la voz del Vaticano vuelve a posicionarse como un actor crítico frente al aumento del gasto militar y los conflictos globales.