Un mentalista que actuaba en la cena de corresponsales relató el momento exacto en que se escucharon los disparos y cómo fue la reacción del Servicio Secreto.
El mentalista Oz Pearlman, que se encontraba actuando frente a Donald Trump durante la cena de corresponsales en Washington, relató el dramático momento en que comenzaron los disparos y aseguró que llegó a pensar que iba a morir.
El artista estaba a escasos centímetros del presidente estadounidense cuando agentes del Servicio Secreto irrumpieron en la sala y lo redujeron al suelo en medio del caos.
Pearlman describió con precisión el instante en que la situación se volvió crítica.
"Estábamos a medio metro, cara a cara, mirándonos en el suelo, mientras escuchaba disparos y pensaba: 'Estamos a punto de morir'", relató.
Según contó, todo ocurrió en cuestión de segundos, en pleno show frente al presidente, la primera dama Melania Trump y la secretaria de prensa Karoline Leavitt.
El artista explicó que estaba realizando un truco mental cuando se desató el tiroteo.
"Estaba intentando adivinar el nombre del bebé de la secretaria de prensa cuando escuché los disparos", señaló.
En un primer momento, creyó que podía tratarse de una amenaza mayor, incluso un posible atentado con explosivos.
El operativo de seguridad fue inmediato. Pearlman destacó la rapidez, aunque también la violencia del accionar.
"Lo bajaron muy rápido. Diría que de manera muy efectiva, pero bastante violenta", indicó sobre la intervención de los agentes con Trump.
El propio artista se tiró al suelo mientras los agentes protegían al mandatario.
"Fue cuestión de segundos. Me tiré al piso y, por casualidad, lo redujeron justo a mi lado", agregó.
El testimonio revela la intensidad del momento: durante unos instantes, el artista y el presidente quedaron frente a frente en el suelo, sin saber qué estaba ocurriendo exactamente.
"Uno, dos segundos... mirando directo a sus ojos, pensando que no quería morir", describió.
Poco después, los agentes evacuaron a Trump del lugar, mientras Pearlman y otras personas lograron salir arrastrándose.

La propuesta busca destrabar el conflicto en Medio Oriente, pero no incluye avances inmediatos sobre el programa nuclear iraní.
El presidente estadounidense aseguró posteriormente que no sintió temor durante el episodio.
"Entiendo la vida. Vivimos en un mundo loco", afirmó, al tiempo que confirmó que siguió las indicaciones del equipo de seguridad y se tiró al suelo junto a la primera dama.
Las autoridades identificaron al sospechoso como Cole Tomas Allen, de 31 años, quien fue arrestado tras el tiroteo.
Según fuentes policiales, el hombre intercambió disparos con agentes de seguridad en otro sector del edificio y habría manifestado su intención de atacar a funcionarios del gobierno.
El caso será llevado a una audiencia judicial en Washington, mientras avanza la investigación sobre el ataque.