En su discurso ante el Congreso, el presidente de Donald Trump volvió a describir la operación militar de enero pasado que culminó con la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, calificándola como una hazaña militar "compleja y espectacular" y resaltando el papel de las fuerzas de élite estadounidenses.
Durante su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso de Estados Unidos, Donald Trump repasó la operación militar que se llevó a cabo en enero de 2026 y que terminó con la captura de Nicolás Maduro, quien fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos federales, entre ellos narcotráfico y terrorismo.
El mandatario definió el operativo como una de las hazañas más complejas y espectaculares en la historia militar, destacando la actuación de los soldados de élite estadounidenses, cuya intervención, según él, "nadie ha visto nada igual".

El gobierno de Irán rechazó las advertencias del presidente Donald Trump, calificó sus acusaciones como "mentiras" y aseguró que responderá ante cualquier agresión, aunque dejó abierta la puerta a una salida diplomática.
En el mismo acto, Trump también rindió homenaje a uno de los pilotos que participó en la incursión, condecorándolo con la Medalla de Honor del Congreso, la máxima distinción militar del país, por su valor durante la misión.
El presidente norteamericano afirmó que la captura de Maduro, a quien calificó de uno de los "capos más siniestros", representó una victoria colosal para la seguridad de Estados Unidos y, a su vez, la apertura de un "nuevo y brillante comienzo" para el pueblo venezolano, según el texto de su intervención ante los legisladores.
Trump aprovechó la ocasión para subrayar que la operación no solo tenía un impacto militar, sino también político y de justicia, al asegurar que Maduro ahora enfrentará procesos judiciales en territorio estadounidense.
La captura de Maduro -que tuvo lugar en medio de un operativo que combinó presión militar y logística especial- generó reacciones diversas en la región. Mientras el gobierno de Trump presenta el hecho como un logro histórico, otros actores internacionales han expresado preocupaciones sobre la legalidad de una intervención de ese tipo y su impacto en la estabilidad regional.
En Venezuela, el régimen chavista ha denunciado en varias ocasiones que la acción fue una agresión militar grave, y sus autoridades exigieron pruebas de vida del expresidente y de su esposa tras su detención en enero.