El padre de Aixa Dana Mili (20) la encontró ahorcada en su casa de Tigre al volver del trabajo. El principal sospechoso es Alejandro Daniel Sofía (25), su expareja con antecedentes penales y denuncias previas, quien había salido de prisión hace dos meses y permanece prófugo.

La comunidad de Tigre se encuentra conmocionada tras el femicidio de Aixa Dana Mili, una joven de 20 años que fue hallada asesinada por su propio padre en la vivienda familiar que compartían en la intersección de las calles 12 de Octubre y 9 de Julio. El cuerpo de la víctima fue descubierto el martes por la noche en circunstancias que apuntan a una escena montada por el homicida: la víctima se encontraba ahorcada y semidesnuda. La causa quedó radicada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Género y Abuso Sexual de Tigre, encabezada por la fiscal Mariela Miozzo.
Aixa era conocida en su vecindario por su vocación emprendedora. A través de distintos perfiles en redes sociales, comercializaba productos de cosmética, indumentaria y bazar, a lo que sumaba una creciente dedicación a la pastelería artesanal para los vecinos bajo el lema "delicias caseras hechas con amor". Sus allegados la describieron como una joven familiera y muy apegada a sus padres y a su pequeña sobrina, cuya cotidianidad se vio progresivamente asfixiada por el vínculo destructivo que mantenía con su presunto agresor.
El único imputado y señalado por el crimen es Alejandro Daniel Sofía, de 25 años, quien mantenía una relación de más de un año con la joven signada por el maltrato físico y verbal sistemático. Vecinos y familiares habían formalizado denuncias policiales tras presenciar episodios en los que el sujeto la atacaba y la tomaba del cuello en plena vía pública. Sofía acumulaba prontuario penal por robos, lesiones y amenazas, además de acusaciones previas de violencia de género interpuestas por otras cuatro mujeres.
El sospechoso había recuperado la libertad hace apenas dos meses tras cumplir una condena penitenciaria. Pese a que le había prometido a Aixa que iba a cambiar, en el pasado ya la había amenazado de muerte advirtiéndole que la asesinaría apenas pisara la calle. Testigos confirmaron haberlos visto juntos horas antes en el barrio y, tras consumarse el ataque, el femicida publicó un estado de WhatsApp en el que anunció su decisión de quitarse la vida y se despidió de sus allegados. Mientras la Policía despliega rastrillajes para capturarlo, familiares y amigos de la joven cortaron el puente de Dique Luján para exigir una inmediata condena judicial.