El paro en el Servicio Meteorológico generó preocupación en aeropuertos del país, pero El Plumerillo opera sin demoras. En Mendoza, el conflicto impacta en estaciones clave.
El paro convocado por la Asociación Trabajadores del Estado en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) generó preocupación en el sistema aeronáutico del país, aunque por el momento no afecta la operatoria del Aeropuerto Internacional El Plumerillo, en Mendoza.
Durante este jueves 30 de abril, los vuelos que parten y llegan a la terminal mendocina se desarrollan con normalidad, sin demoras ni cancelaciones registradas en las primeras horas de la jornada.
La medida de fuerza encendió señales de alerta en los principales aeropuertos argentinos debido al rol central que cumplen los reportes meteorológicos en la seguridad aérea. Estos datos son necesarios para definir condiciones de despegue, aterrizaje y navegación.
En terminales de mayor movimiento, como Ezeiza y Aeroparque, el conflicto podría derivar en demoras, cancelaciones o reprogramaciones, especialmente por el incremento de pasajeros previsto para el fin de semana largo.
En Mendoza, sin embargo, la actividad aérea se mantiene estable por el momento, aunque el seguimiento continuará durante el resto del día.
El conflicto se originó tras la decisión del Gobierno nacional de avanzar con el despido de 240 trabajadores, una cifra que representa cerca de un tercio del personal civil del organismo. De ese total, unos 130 empleados cumplían tareas en estaciones meteorológicas distribuidas en todo el país, mientras que otros 110 trabajaban en la sede central.
La reducción de personal afecta la capacidad de recolección y procesamiento de información climática, un insumo clave para la aviación, la actividad agropecuaria, la prevención de riesgos y distintos servicios esenciales.
En Mendoza, los recortes alcanzaron al propio aeropuerto El Plumerillo y también a estaciones del interior, como San Rafael y Malargüe. En esos puntos dejarán de relevarse datos durante la noche, lo que podría generar complicaciones en vuelos nocturnos, traslados sanitarios y actividades productivas que dependen de información meteorológica precisa.