El precio del petróleo retrocedió con fuerza y las bolsas globales subieron luego de que Estados Unidos e Irán anunciaran un acuerdo marco para terminar la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz.
Los precios del petróleo cayeron y las principales bolsas del mundo operaron en alza después de que Estados Unidos e Irán anunciaran un acuerdo marco para poner fin a la guerra y avanzar en la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
El crudo Brent, referencia internacional del mercado petrolero, retrocedió más de 5% y se ubicó en torno a los US$82,84 por barril, mientras que los mercados accionarios globales reaccionaron de manera positiva ante la posibilidad de una desescalada en Medio Oriente.
Pakistán, que actuó como mediador en las negociaciones entre Washington y Teherán, informó que la ceremonia oficial de firma del acuerdo se realizará el viernes 19 de junio en Suiza.
El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, confirmó en una comunicación con la televisión estatal que el acuerdo con Estados Unidos quedó finalizado. Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump celebró el entendimiento en redes sociales con un mensaje directo: "Que fluya el petróleo".
El estrecho de Ormuz permanecía prácticamente cerrado desde poco después de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques aéreos contra Irán el 28 de febrero.
Tras el inicio del conflicto, Teherán había amenazado con atacar a los buques que utilizaran esa vía marítima clave, por donde normalmente transita alrededor del 20% del petróleo y del gas natural licuado del mundo.
Durante los últimos meses, los mercados energéticos atravesaron una fuerte volatilidad. El Brent, que cotizaba cerca de los US$70 por barril antes del inicio de la guerra, llegó a tocar valores cercanos a los US$120 durante el conflicto.
La posibilidad de una reapertura del estrecho alivió parte de la presión sobre los precios de la energía, aunque los analistas advierten que el retorno a la normalidad no será inmediato.
Las bolsas asiáticas fueron las primeras en reaccionar al anuncio. El índice japonés Nikkei 225 cerró con una suba del 5%, mientras que el Kospi de Corea del Sur avanzó 5,2%.
La región había sido una de las más afectadas por el encarecimiento de la energía, debido a su fuerte dependencia del petróleo y el gas natural licuado provenientes de Medio Oriente.
En Europa, el Dax alemán subió 1,2% y el Cac 40 de Francia ganó 0,7%. En Londres, en cambio, el FTSE 100 retrocedió 0,4%, arrastrado por la caída de las acciones de las petroleras BP y Shell, dos de las compañías más relevantes del índice.
En Estados Unidos, Wall Street abrió con fuertes avances. El Dow Jones subía cerca de 1%, el S&P 500 avanzaba 1,6% y el tecnológico Nasdaq trepaba 2,5%.
El mercado tecnológico también venía impulsado por el debut bursátil de SpaceX, la compañía de Elon Musk, que comenzó a cotizar el viernes en una de las salidas a bolsa más esperadas del año.
La guerra en Medio Oriente había elevado las facturas energéticas y presionado sobre la inflación global, lo que aumentaba el riesgo de nuevas subas de tasas de interés por parte de los bancos centrales.
Sin embargo, el acuerdo marco entre Estados Unidos e Irán fortaleció la expectativa de que la Reserva Federal mantenga sin cambios las tasas en su reunión del miércoles.
Matt Britzman, analista senior de acciones de Hargreaves Lansdown, señaló que los mercados globales iniciaron la semana con una postura claramente positiva. Según explicó, el acuerdo les dio a los inversores un motivo concreto para reducir parte de la prima de riesgo geopolítico que venía pesando sobre los activos financieros.
Pese al optimismo inicial, especialistas en energía advirtieron que el tránsito petrolero por el estrecho de Ormuz no volverá de inmediato a los niveles previos a la guerra.
Vandana Hari, de la firma de análisis Vanda Insights, sostuvo que la falta de detalles sobre lo acordado podría generar inquietud e incertidumbre en el mercado durante los próximos días.
En la misma línea, Andrew Lipow, de Lipow Oil Associates, indicó que primero será necesario retirar minas de la vía marítima, una tarea que podría demandar desde algunas semanas hasta seis meses.
También advirtió que existe una gran cantidad de buques petroleros esperando para utilizar el corredor y que reactivar la producción, la carga de barcos y la logística normal podría llevar varias semanas.
El almirante retirado Mark Montgomery, excontralmirante de la Armada estadounidense e investigador de la Foundation for Defense of Democracies, coincidió en que el proceso no será inmediato.
Según estimó, volver a una operación normal podría llevar entre un mes y 45 días, hasta que se estabilice nuevamente el bombeo de petróleo y el movimiento fluido de embarcaciones por la zona.