La nueva composición legislativa comenzará a funcionar en mayo. El oficialismo se fortalece, pero aparecen tensiones internas y posibles fracturas en la oposición.
La Junta Electoral de Mendoza proclamó a los nuevos diputados y senadores electos en los comicios de octubre de 2025, quienes comenzarán a desempeñar sus funciones en mayo, con una Legislatura que llegará con cambios en el reparto de poder y posibles tensiones internas en varios espacios.
El acto se realizó en el salón de actos de la Suprema Corte y marcó el cierre formal del proceso electoral, dando paso a una nueva etapa política en la provincia.
Los legisladores jurarán a fines de abril, pero asumirán formalmente el 5 de mayo en el Senado y el 6 de mayo en Diputados, tras la asamblea legislativa encabezada por el gobernador.
El oficialismo, conformado por la alianza entre La Libertad Avanza y Cambia Mendoza, llega fortalecido tras imponerse con amplitud en las elecciones, aunque no estará exento de tensiones internas.
Desde el inicio, quedó claro que el radicalismo y los libertarios no compartirán bloque, aunque sí mantendrán coordinación en el recinto. Esta dinámica abre la puerta a posibles diferencias en votaciones clave.
A esto se suma el espacio referenciado en Luis Petri, que todavía define su posicionamiento dentro del esquema oficialista, lo que podría generar nuevas configuraciones internas.
En Diputados, el oficialismo tendrá una presencia dominante, pero con una estructura fragmentada en varios bloques que deberán negociar entre sí para sostener la gobernabilidad.
Incluso dentro de los aliados aparecen sectores que podrían actuar con autonomía, lo que obliga a un delicado equilibrio político en cada proyecto que se discuta.
Del otro lado, el peronismo también enfrenta un escenario complejo, con posibles fracturas internas que podrían derivar en la conformación de bloques separados.
El sector kirchnerista evalúa la posibilidad de armar una bancada propia, lo que replicaría divisiones que ya se dieron en el pasado dentro del espacio.
En el Senado, el panorama es similar, aunque con un oficialismo más consolidado en términos numéricos, lo que le otorga una ventaja clave en votaciones estratégicas.
Sin embargo, los bloques minoritarios -incluidos libertarios y sectores del peronismo- tendrán un rol importante para inclinar la balanza en debates ajustados.
En total, la nueva Legislatura estará compuesta por una amplia variedad de fuerzas políticas, incluyendo radicales, libertarios, peronistas, PRO, partidos provinciales y monobloques, lo que anticipa un escenario dinámico y de negociación constante.
Además, continúan las conversaciones dentro de cada espacio para definir autoridades de bloque y roles clave, lo que terminará de delinear el funcionamiento político en las próximas semanas.
Más allá de los nombres, la nueva conformación legislativa marca un punto de partida para una etapa en la que el oficialismo buscará avanzar con su agenda, mientras que la oposición intentará reorganizarse en un contexto de fragmentación.