La primera dama salió a desmentir versiones que la vinculaban con el financista acusado de abuso sexual y sorprendió al pedir que las víctimas sean escuchadas en el Congreso.
La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, negó de manera categórica haber tenido cualquier tipo de vínculo con el fallecido financista Jeffrey Epstein, acusado de liderar una red de abuso sexual de menores.
La declaración se produjo este jueves en la Casa Blanca, donde la esposa de Donald Trump sorprendió al referirse públicamente a uno de los casos más sensibles y controvertidos de las últimas décadas.
Ante los periodistas, Melania fue contundente y buscó cerrar cualquier especulación:
"Cualquier afirmación que nos relacione debe terminar hoy".
En ese mismo mensaje, la primera dama también rechazó los rumores que sostenían que Epstein había sido quien la presentó a Donald Trump, calificando esas versiones como intentos de dañar su imagen.
"Son intentos malintencionados de difamar mi reputación".
Más allá del desmentido, lo que generó mayor impacto político fue su pedido de avanzar con audiencias en el Congreso de Estados Unidos para que las víctimas de la red de tráfico sexual puedan dar su testimonio.
La propuesta no había sido anticipada y tomó por sorpresa tanto a la prensa como a la propia Casa Blanca, que no había incluido el tema en la agenda oficial del día.
En su declaración, Melania Trump también aclaró que nunca fue víctima del financista y que su vínculo con él fue prácticamente inexistente.
"Solo me crucé con él brevemente en el año 2000. Nunca tuve conocimiento de los abusos de Epstein a sus víctimas".
La primera dama insistió en que no tuvo ningún tipo de participación ni conocimiento sobre los hechos que rodean al caso:
"Nunca estuve involucrada de ninguna manera. No fui partícipe".
El anuncio reaviva la atención sobre el caso Epstein, que continúa generando repercusiones políticas, judiciales y mediáticas en Estados Unidos, especialmente por los vínculos que el financista mantuvo con figuras de alto perfil en distintos ámbitos.
Por ahora, no está claro qué motivó la intervención pública de Melania Trump, ni si su pedido de audiencias tendrá eco en el Congreso.