La Unión Europea anunció que comenzará a aplicar de forma provisional el acuerdo comercial con el Mercosur tras la ratificación por parte de Argentina y Uruguay, lo que permite activar parte de las ventajas comerciales entre ambos bloques a la espera de la aprobación definitiva en el viejo continente.
La Unión Europea (UE) informó este viernes 27 de febrero de 2026 que iniciará la aplicación provisional del acuerdo comercial con el Mercosur, conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, luego de que Argentina y Uruguay completarán sus procesos de ratificación legislativa.
La decisión fue confirmada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien explicó que la Comisión ejecutiva del bloque aplicará parcialmente las medidas de libre comercio entre las partes, aun cuando el pacto no haya recibido aún la aprobación final por parte del Parlamento Europeo.
El acuerdo -negociado durante más de 25 años y concebido como una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo, con más de 700 millones de consumidores- elimina aranceles para la mayoría de bienes intercambiados entre la UE y el Mercosur y facilita el acceso de productos industriales y agrícolas de ambos lados.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de China emitió una advertencia para sus ciudadanos en Irán, recomendando que abandonen el país lo antes posible y que se abstengan de viajar allí, en medio de un contexto de creciente tensión regional y aumento de riesgos de seguridad ligado a amenazas militares e inestabilidad.
La aplicación provisional permite que las reducciones arancelarias y otras ventajas comerciales comenzarán a regir entre la UE, Argentina y Uruguay, incluso antes de la ratificación de Brasil y Paraguay o de la ratificación formal por parte de las instituciones europeas.
El avance ocurre en medio de presiones políticas dentro de la Unión Europea, donde sectores como el agrícola, especialmente en países como Francia, han expresado preocupación por la competencia de productos sudamericanos como carne y azúcar. Esto llevó a que el Parlamento Europeo decidiera remitir el pacto al Tribunal de Justicia de la UE para evaluar su legalidad antes de una ratificación definitiva.
Pese a ese freno, la Comisión Europea mantiene la facultad legal de aplicar provisionalmente partes del tratado una vez que al menos uno de los miembros del Mercosur haya cumplido con su proceso interno de ratificación, como fue el caso de la Argentina y Uruguay.
Los defensores del acuerdo sostienen que su puesta en marcha, aunque sea parcial, puede impulsar el comercio entre los dos bloques, beneficiando a empresas exportadoras y reduciendo costos para importadores. Además, se espera que facilite el flujo de bienes industriales y agrícolas, dinamizando sectores productivos tanto en América del Sur como en Europa.
Mientras tanto, los países que aún no completaron su ratificación trabajan para avanzar con sus procedimientos internos, y en Europa se aguarda el pronunciamiento del Tribunal de Justicia que podría determinar el futuro legal y definitivo del pacto.