La Guardia Civil halló los cuerpos sin vida de una mujer de 47 años y su hija de 12 en su vivienda de Xilxes (Castellón). El exmarido y padre fue detenido tras quebrantar una orden de alejamiento; sostiene que recibió un mensaje de su hija antes de encontrar las muertas.
La Guardia Civil detuvo este miércoles al exmarido de una mujer y su hija de 12 años en Xilxes, municipio de la provincia de Castellón (España), tras el hallazgo de los cuerpos sin vida de ambas dentro de su vivienda. Las víctimas fueron encontradas con signos de violencia en lo que las autoridades investigan como un presunto doble homicidio.
El arresto se produjo después de que el hombre incumpliera una orden de alejamiento que le impedía acercarse a su exesposa, vigente hasta 2027 por antecedentes de violencia de género. Inicialmente fue detenido por este motivo y luego imputado por los crímenes al no poder justificar su presencia en el domicilio.
Según la versión aportada por el detenido, él se encontraba en Valencia cuando recibió un mensaje en su teléfono móvil en el que su hija supuestamente le habría alertado de que "algo ocurría" en la casa. Tras esa notificación, habría regresado al domicilio y afirmado que fue él quien encontró los cuerpos de su exmujer y de su hija ya fallecidas.
Las autoridades, sin embargo, han señalado que la declaración presenta lagunas y contradicciones y han iniciado una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos. Las imágenes captadas por cámaras municipales cercanas al inmueble han sido solicitadas por la Guardia Civil para verificar los movimientos registrados antes y después de los hechos.
La madre y la niña estaban inscritas en el sistema VioGén, el registro oficial para el seguimiento de situaciones de riesgo en casos de violencia de género en España, y recientemente habían sido evaluadas con un nivel de riesgo "medio". El hombre tenía una orden de alejamiento por episodios previos de violencia, que había sido impuesta para proteger a la mujer.
El Ayuntamiento de Xilxes declaró tres días de luto oficial por el suceso, y vecinos y autoridades locales guardaron un minuto de silencio en memoria de las víctimas y en rechazo a este tipo de violencia.
La Policía Judicial de la Guardia Civil continúa con las diligencias, recopilando pruebas forenses y testimonios para determinar con precisión cómo ocurrieron los hechos y si existen otras personas implicadas o factores que expliquen la secuencia fatal. Por el momento, el padre y sospechoso está bajo custodia mientras las autoridades avanzan en la instrucción del caso.