El tipo de cambio oficial en Argentina subió luego de tocar niveles no vistos desde noviembre de 2025, mientras el índice de riesgo país se aproxima otra vez a los 500 puntos básicos y las acciones argentinas con cotización en EE.UU. muestran avances, en una jornada marcada por un mejor clima global y volatilidad local.
El dólar oficial minorista en Argentina mostró un rebote este miércoles, cotizando cerca de $1425, tras haber tocado niveles que no se veían desde noviembre de 2025. Ese piso representó un punto bajo para la moneda en el mercado local que, en las últimas ruedas, había reflejado presiones a la baja.
En el segmento mayorista, el billete también avanzó, ubicándose encima de los $1400, lo que implica una recuperación tras jornadas de descensos previos. En paralelo, los dólares financieros tuvieron movimientos mixtos, con el contado con liquidación (CCL) subiendo y el dólar MEP levemente a la baja.
El riesgo país argentino, un indicador que mide la percepción de riesgo de los mercados sobre los activos nacionales, se acercó nuevamente a los 500 puntos básicos tras la apertura de los mercados. Este indicador, elaborado por JP Morgan, se vio influido por la mejora en algunos segmentos de la renta fija y el clima global, aunque todavía se mantiene en niveles que reflejan cautela entre los inversores.
Este movimiento se da en una jornada en la que las acciones argentinas que cotizan en Wall Street (ADR) experimentaron subas importantes, impulsadas por el positivo desempeño de algunos índices internacionales. Compañías como Central Puerto, Mercado Libre y Edenor tuvieron avances que acompañaron el rebote de los activos locales.
Tras semanas de caída en varios segmentos, los mercados locales reaccionaron ante un entorno global más favorable y reducciones de volatilidad en Wall Street. No obstante, instrumentos como el índice Merval en pesos abrió con números negativos, en línea con una tendencia que mantiene cierto pesimismo entre los operadores locales ante la persistente incertidumbre económica.
Analistas señalan que la persistente demanda de dólares por parte de ahorristas y empresas, junto con expectativas de menor demanda de pesos por factores estacionales, puede generar tensiones cambiarias en los próximos meses, incluso si el Banco Central continúa con compras netas de divisas para acumular reservas.
En este marco, las cotizaciones de bonos soberanos en dólares operaron con alzas moderadas, lo que contribuyó a reducir ligeramente el riesgo país desde los picos más recientes, aunque el indicador sigue bajo presión por las condiciones económicas locales y la percepción de riesgo de los inversores sobre la sostenibilidad macroeconómica.