Una ola de frío extremo azota gran parte de Estados Unidos y provoca muertes, cortes masivos de energía, colapso del transporte y millones de personas bajo alerta, en uno de los inviernos más severos de las últimas décadas.
Una ola de frío extremo y una enorme tormenta de nieve y hielo están afectando a Estados Unidos, provocando consecuencias que las autoridades meteorológicas estadounidenses describen como uno de los episodios invernales más severos de las últimas décadas. La masa de aire ártico que ingresó desde Canadá generó temperaturas peligrosamente bajas, fuertes nevadas y hielo en el suelo, extendiéndose desde el sur y el centro hasta el noreste del país.
El fenómeno, que ha convertido rutas y calles en superficies resbaladizas y peligrosas, dejó al menos 11 personas fallecidas, muchas de ellas vinculadas al frío extremo o a hipotermia en zonas urbanas.
La crisis climática obligó a declarar estados de emergencia en al menos 20 estados y el Distrito de Columbia, afectando a más de 200 millones de personas bajo algún tipo de alerta por frío extremo. Las temperaturas récord y las condiciones de hielo han provocado apagones en más de un millón de hogares, principalmente en el sur y centro-este del país, complicando aún más la vida diaria de millones de residentes.
Las autoridades de varias ciudades, incluido el alcalde de Nueva York, instaron a la población a evitar desplazamientos innecesarios y tomar precauciones extremas, ya que las sensaciones térmicas pueden caer muy por debajo de cero, con riesgo de congelación en minutos al aire libre.
Esta tormenta invernal provocó también el peor día de cancelaciones aéreas desde la pandemia de COVID-19. Durante el fin de semana se registraron miles de cancelaciones y retrasos de vuelos en aeropuertos importantes como los de Washington, Nueva York y Filadelfia, lo que complicó el transporte tanto doméstico como internacional.
En el sector ferroviario, compañías como Amtrak cancelaron varios servicios en el noreste debido a las condiciones climáticas severas, con vías y equipos afectados por el hielo y la nieve.
Las nevadas cubrieron monumentos icónicos y calles principales de ciudades importantes, transformando el paisaje urbano en un escenario invernal extremo que ha obligado a gobiernos locales a cerrar oficinas, escuelas y servicios públicos para garantizar la seguridad de la población.
Especialistas advierten que el frío puede persistir durante varios días y que las condiciones del hielo podrían seguir generando riesgos en las carreteras, daños en líneas eléctricas y problemas en el abastecimiento de servicios básicos, por lo que las autoridades continúan llamando a la precaución y planificación comunitaria ante este evento climático de gran impacto.