El Gobierno nacional formalizó mediante el Decreto 37/2026 un aumento del 2 % en los salarios de empleados estatales y el pago de una suma fija de $50.000 una sola vez, resultado del acuerdo paritario firmado entre gremios y el Ejecutivo.
El Gobierno nacional oficializó este lunes el incremento del 2 % en los sueldos de los trabajadores del Estado comprendidos en el Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP), junto con el pago de un bono extraordinario de $50.000 por única vez, correspondiente al mes de diciembre de 2025 y a liquidarse en los próximos días, mediante el Decreto 37/2026 publicado en el Boletín Oficial.
La medida se basa en un acta de acuerdo paritario firmada entre el 28 de noviembre y el 26 de diciembre pasado en la Comisión Negociadora Sectorial, en la que participaron representantes de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Jefatura de Gabinete de Ministros y los ministerios de Desregulación y Transformación del Estado y de Economía.
Si bien la suba fue oficializada por el Ejecutivo, no todos los sindicatos respaldaron la decisión. La UPCN avaló el acuerdo y destacó que el aumento supone una mejora adicional al acumulado paritario, que rondaría casi el 10 % entre junio y diciembre de 2025.
Por su parte, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) rechazó la oferta y calificó al incremento como insuficiente frente a la inflación, argumentando que la mejora no compensa la pérdida sostenida de poder adquisitivo que arrastra el sector público en los últimos años.
El aumento del 2 % se aplica a los haberes de los trabajadores del sector estatal, tanto de planta permanente como no permanente, que dependen del Presupuesto nacional. El bono de $50.000, en tanto, se otorgará en forma remunerativa y no bonificable, con el objetivo de atenuar la pérdida salarial acumulada frente a una inflación persistente, aunque no representa una mejora estructural del salario básico.
Este paquete de medidas se enmarca dentro de las negociaciones paritarias de fin de año, que en varios sectores del empleo público finalizaron con ajustes moderados frente a una inflación anual elevada, generando tensión en las relaciones entre el Ejecutivo y algunos gremios.
Para los empleados estatales, la oficialización del aumento y el bono implica un refuerzo puntual en los ingresos de fin de año y una actualización vulnerable frente al ritmo de precios registrados en la economía. Este tipo de incrementos suele ser objeto de debates públicos y sindicales sobre la necesidad de recomponer salarios de manera más significativa y garantizar condiciones de trabajo compatibles con el aumento del costo de vida.
En los próximos días, los trabajadores alcanzados por la medida deberán verificar la liquidación del bono de $50.000 en sus recibos de fin de año, junto con el ajuste porcentual, mientras los gremios y representantes del sector analizan pasos a seguir en la negociación paritaria para 2026.