Mediante la Resolución 21/2026, la ANSES confirmó un aumento del 2,85% en todos los haberes previsionales que regirán desde febrero de 2026, con subas que alcanzan a jubilados, pensionados, PUAM y a las prestaciones familiares, en línea con la movilidad mensual por inflación.
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) publicó este lunes la Resolución 21/2026, que oficializa un aumento del 2,85% en los haberes previsionales y asignaciones sociales a partir de febrero de 2026. Este incremento surge del mecanismo de movilidad mensual vigente, que toma como referencia la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre de 2025, registrado por el INDEC, y se aplica a jubilaciones, pensiones no contributivas, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y las prestaciones familiares.
La actualización busca ajustar los ingresos de los beneficiarios a la evolución de los precios, aunque este ajuste se traduce en un monto real que sigue bajo presión de la inflación acumulada en el país.
Con el aumento del 2,85% aplicado desde febrero, los haberes previsionales quedan conformados de la siguiente manera: la jubilación mínima se ubica en $359.254,35, mientras que la jubilación máxima alcanza los $2.417.441,63. En el caso de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), el monto se fijó en $287.403,48, y la Prestación Básica Universal (PBU) quedó establecida en $164.342,47.
Estos haberes representan el piso y techo de las prestaciones contributivas del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y constituyen el marco básico para las liquidaciones que se acreditarán en las cuentas de los beneficiarios durante febrero.
El ajuste también impacta en las asignaciones familiares y sociales. La Asignación Universal por Hijo (AUH) fue actualizada a $129.082,71, mientras que la AUH por discapacidad se fijó en $420.312,22. La Asignación por Embarazo para Protección Social (AUE) quedó en $121.818,42 y la Asignación Familiar por Hijo en $64.547,52 para el primer tramo de ingresos, todo conforme al mismo porcentaje de actualización.
Estos montos reflejan el ajuste automático por inflación en prestaciones ligadas a la parentalidad y la crianza, pensadas para mitigar parte del impacto del costo de vida en hogares con menores o personas con discapacidad.
Además, las Pensiones No Contributivas (PNC) se vieron incrementadas con la aplicación del mismo esquema: el haber para pensiones por invalidez o vejez quedó en $251.453,59, y la Pensión para Madres de Siete o más Hijos se estableció en $359.219,42 antes de considerar eventuales bonos o refuerzos previstos en la normativa.
La incorporación de estos valores al sistema previsional distribuye de manera más equitativa la actualización de ingresos para sectores vulnerables que no cuentan con aportes suficientes para una jubilación tradicional.
La fórmula de movilidad aplicada por ANSES fue reformulada con el Decreto 274/2024, que establece ajustes mensuales en función de la inflación registrada dos meses antes, con el objetivo de que las prestaciones mantengan cierto grado de actualización respecto del costo de vida. Este mecanismo, sin embargo, muchas veces enfrenta críticas por el rezago que provoca entre la suba de precios y la actualización de los haberes, hecho que suele ser motivo de debate público.
La actualización de febrero se suma a la que ya se aplicó en enero de 2026, cuando las prestaciones fueron ajustadas con base en el IPC de noviembre.
Para miles de jubilados, pensionados y familias que dependen del sistema de seguridad social, el aumento oficializado implica una mejora nominal de sus ingresos, aunque diversos sectores analizan si estos incrementos alcanzan para compensar la pérdida de poder adquisitivo en un contexto de inflación persistente. La ANSES continuará abonando los haberes conforme al calendario de pagos habitual, que en el mes de febrero se ve ajustado también por los feriados nacionales de Carnaval, lo que lleva a una compactación del cronograma para algunas prestaciones.
El anuncio oficial permite a los beneficiarios tener claridad sobre sus ingresos previsionales y planificar sus gastos del mes de febrero, período clave por su cercanía al inicio del ciclo escolar y a otras obligaciones familiares.