Varios países europeos, entre ellos Francia y Alemania, anunciaron el envío de tropas a Groenlandia para participar en ejercicios y actividades militares conjuntas a raíz de la escalada de tensiones con Estados Unidos sobre el futuro del territorio autónomo danés.
Las tensiones geopolíticas en el Ártico se intensifican: Francia, Dinamarca, Alemania y otros aliados europeos comenzaron a enviar tropas y aumentar su presencia militar en Groenlandia, en respuesta a las crecientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respecto a la isla ártica, cuya soberanía figura bajo la jurisdicción de Dinamarca.
Este jueves, el presidente francés Emmanuel Macron confirmó que las Fuerzas Armadas francesas participarán en ejercicios militares conjuntos en Groenlandia, en el marco de la denominada "Operación Resistencia Ártica" ("Opération Endurance Arctique"), tras una invitación de Dinamarca. Los primeros contingentes de soldados especializados ya están en camino hacia la isla.
El incremento de presencia militar no se limita a Francia: Alemania, Suecia, Noruega y otros países europeos también han anunciado el envío de efectivos a Groenlandia para fortalecer operaciones de reconocimiento y cooperación con las fuerzas danesas, en algunos casos como parte de ejercicios programados entre el 15 y 17 de enero.
Dinamarca, por su parte, reforzó su propio despliegue con aviones, buques y soldados, y movilizó un comando de avanzada hacia Nuuk, la capital de Groenlandia, como parte del esfuerzo para asegurar el territorio.
Los gobiernos europeos han subrayado que su presencia militar responde a una solicitud de Copenhague y forma parte de maniobras coordinadas bajo la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y en alianzas bilaterales, con el objetivo declarado de garantizar la seguridad colectiva en el Ártico.
La escalada ocurre tras una serie de reuniones diplomáticas entre autoridades de Dinamarca, Groenlandia y representantes del Gobierno estadounidense -incluidos el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio- donde se puso de manifiesto un "desacuerdo fundamental" respecto al futuro de Groenlandia y a las aspiraciones de Trump de que Estados Unidos tenga un rol más directo, incluso con la posibilidad de control estratégico del territorio.
El anuncio europeo se interpreta como una señal de unidad y de respaldo a la soberanía danesa, en momentos en que Trump ha reiterado su interés por el valor geoestratégico de Groenlandia, argumentando que reforzaría la eficacia de la OTAN frente a competidores como Rusia y China.
Las tensiones han generado preocupación internacional y debates sobre la estabilidad en el Ártico, su importancia estratégica y el respeto a la autodeterminación de los pueblos groenlandeses en medio de una nueva fase de competencia geopolítica global.