Gendarmería detuvo a un taxista que llevaba 300 ampollas de fentanilo ocultas debajo del asiento. El cargamento provenía de Paraguay y no tenía aval legal.
Un taxista fue detenido en Corrientes luego de que efectivos de Gendarmería Nacional encontraran 300 ampollas de fentanilo ocultas debajo del asiento del conductor durante un control vial.
El procedimiento se realizó este miércoles sobre la Ruta Provincial Nº 34, a la altura del kilómetro 18, cerca del cementerio Santo Tomás. Allí, integrantes del Escuadrón 47 Ituzaingó frenaron un Chevrolet Classic que funcionaba como taxi de la ciudad de Posadas, Misiones.
Durante la inspección del vehículo, los agentes detectaron tres cajas de cartón blancas escondidas debajo de la posición del conductor, quien viajaba sin acompañantes al momento del control.
El personal de Criminalística y Estudios Forenses realizó pruebas de orientación sobre el contenido de las ampollas, que dieron resultado positivo para fentanilo. Cada unidad contenía dos miligramos de la sustancia líquida, fabricada por un laboratorio de Paraguay.
"El procedimiento de extracción y manipulación de la carga se realizó bajo estrictas medidas de bioseguridad".
La precaución respondió a la alta toxicidad del componente. El material incautado quedó bajo custodia de la fuerza federal, mientras que la Fiscalía Federal de Corrientes dispuso la detención incomunicada del conductor y el secuestro del vehículo.
De acuerdo con los primeros datos de la investigación, el auto se desplazaba desde la localidad correntina de San Carlos hacia Posadas. Por el momento, se desconoce el motivo del traslado y el posible destinatario final de la carga.
La causa se tramita como una presunta infracción a la Ley 16.463, vinculada a delitos contra la salud pública. El operativo se produce en un contexto de especial sensibilidad por los recientes casos asociados al uso de fentanilo contaminado en el país.
A comienzos de mes, fueron sancionados los laboratorios HLB Pharma y Ramallo, tras comprobarse su responsabilidad en la distribución de partidas contaminadas. Esa causa se originó por una tragedia sanitaria que provocó 121 muertes en distintas provincias.

Una mujer de 47 años fue asesinada de un disparo mientras atendía su comercio en La Plata. El presunto agresor fue detenido y la Justicia investiga una deuda de alquiler como móvil.
El brote fue detectado inicialmente en el Hospital Italiano de La Plata y luego se extendió a centros de salud de Rosario y la Ciudad de Buenos Aires. Las pericias determinaron que los pacientes fallecidos habían recibido medicación con anomalías microbiológicas que derivaron en infecciones letales.
Por ese expediente, la Justicia mantiene detenidos a varios responsables, entre ellos Ariel y Diego García Furfaro. El caso reforzó la necesidad de extremar los controles sobre la trazabilidad de opioides y sustancias médicas de alta complejidad.