La Confederación General del Trabajo confirmó un paro general de 24 horas para este jueves, en rechazo al proyecto de reforma laboral que se debate en la Cámara de Diputados, y advirtió sobre el impacto de las políticas económicas oficiales.
La Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó este miércoles la convocatoria a un paro nacional de 24 horas para este jueves, en el marco del rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno y que será tratado en la Cámara de Diputados de la Nación. La medida de fuerza fue anunciada durante una conferencia de prensa en la sede sindical en Buenos Aires.
La huelga general no contempla una movilización callejera, pero se prevé que tenga una adhesión significativa de distintos sectores. La CGT adelantó que la medida coincidirá con la sesión parlamentaria en la que se debatirá la iniciativa oficial, con el objetivo de expresar el rechazo de la central obrera a las modificaciones propuestas en la legislación laboral.
Según representantes sindicales, la decisión responde a la preocupación por el impacto de la reforma en derechos laborales y condiciones de trabajo. Los dirigentes hicieron hincapié en la necesidad de que los legisladores consideren la posición de los trabajadores antes de avanzar en la aprobación del proyecto.
La medida de fuerza se produce en medio de una amplia ola de rechazo sindical a la reforma laboral, que ya generó adhesiones de gremios del transporte, la industria y otros sectores, anticipando una paralización de servicios esenciales durante la jornada de huelga.
Además, la central obrera ha señalado problemas socioeconómicos como la pérdida de empleo formal y el cierre de empresas como parte de las razones que profundizan su oposición al plan económico del Gobierno.
La CGT instó a los legisladores a actuar con "responsabilidad política" y a considerar que la medida de fuerza forma parte de una expresión masiva de rechazo a los cambios planteados en el sistema laboral.
Se espera que el paro afecte el funcionamiento de servicios públicos y privados durante la jornada, incluyendo transporte de pasajeros, actividad en terminales y otros sectores clave. El anuncio de la huelga se suma a una serie de protestas y medidas sindicales emprendidas en los últimos meses contra el avance de la reforma.