El oficialismo retiró el proyecto que proponía bajar la edad de imputabilidad a 13 años y acordó con sectores aliados enviar al Congreso una nueva iniciativa que fije el piso en 14 años, en busca de consenso político y un rápido tratamiento legislativo.
El oficialismo nacional decidió retirar del Congreso el proyecto de baja de la edad de imputabilidad que había presentado esta semana, el cual proponía fijar el límite en 13 años. La decisión se tomó tras evaluar que no existía consenso suficiente con los bloques aliados para avanzar con esa propuesta, por lo que se optó por revisar el texto y presentar una versión en la que el piso de imputabilidad quede en 14 años.
La iniciativa original, enviada para su tratamiento en sesiones extraordinarias, había generado resistencias incluso en sectores que suelen acompañar al oficialismo, debido a que el consenso previo entre varias bancadas era fijar la edad mínima punible en 14 años, según fuentes parlamentarias.
La propuesta inicial que planteaba bajar la edad de imputabilidad de 16 a 13 años fue vista como un punto de fricción en las negociaciones con aliados políticos, que ya habían aclarado que su apoyo a la reforma penal juvenil estaba condicionado a mantener la edad mínima en 14 años. Frente a este escenario, el Gobierno decidió dar marcha atrás y consensuar una propuesta que respete ese acuerdo previo.
El texto que se enviará próximamente mantendría otros elementos del proyecto de reforma del Régimen Penal Juvenil -como la creación de un régimen diferenciado para adolescentes y la asignación de partidas presupuestarias para su implementación- aunque con la edad de imputabilidad ajustada al valor acordado.
El oficialismo apuntará ahora a avanzar con el dictamen de comisión y a llevar la iniciativa al recinto de la Cámara de Diputados lo antes posible, con el objetivo de debatirla en sesión en los próximos días. La decisión de acordar la edad de imputabilidad en 14 años responde a la necesidad de asegurar los votos de los bloques aliados y evitar que la propuesta original quede trabada por falta de consenso.
Actualmente, en Argentina la edad de imputabilidad penal es de 16 años, y la reforma pretendía modificar ese umbral como parte de una política destinada a responder a hechos de inseguridad que involucran a menores.
La baja de la edad de imputabilidad ha sido un tema de amplia discusión en el Parlamento, con distintos sectores políticos expresando posturas diversas sobre cuál debería ser el piso etario y cómo implementar la reforma de manera eficaz. La mayoría de los bloques aliados -como el PRO y la UCR- ven con mejores ojos un límite de 14 años que el planteado originalmente por el Ejecutivo.
Con este cambio, el oficialismo confía en que la iniciativa tendrá más posibilidades de avanzar rápidamente en comisiones y llegar al recinto para su tratamiento antes de que finalice el período de sesiones extraordinarias.