El Gobierno actualizará en mayo los impuestos a los combustibles líquidos y al CO2. Si las petroleras trasladan el ajuste, la nafta súper podría superar los $2.000 por litro.
El Gobierno nacional dispuso una nueva actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono (CO2), que comenzará a regir en mayo y podría impactar directamente en los precios de los surtidores.
La suba final dependerá de la decisión de las petroleras: si absorben el nuevo componente impositivo o si lo trasladan al consumidor. En el sector consideran probable que el ajuste se refleje en los valores finales, aunque todavía no existe una confirmación oficial por parte de las compañías.
Según el decreto publicado en el Boletín Oficial, el impuesto fijo a los combustibles líquidos pasará de $345,541 a $355,939 por litro, lo que representa un incremento de $10,398.
A ese monto se suma la actualización del Impuesto al CO2, que aumentará $0,637 por litro y alcanzará los $16,074. En conjunto, ambos tributos agregarán $11,035 por litro vendido.
"El impuesto a los combustibles funciona como un monto fijo que se suma directamente al precio de cada litro despachado".
El dato fue explicado por el tributarista Sebastián Domínguez, de SDC Asesores Tributarios, quien señaló que estos gravámenes no operan como porcentajes variables, sino como valores fijos que se incorporan al precio final.
Si las empresas trasladan la totalidad del incremento impositivo, la nafta súper de YPF en la Ciudad de Buenos Aires podría superar por primera vez los $2.000 por litro. Los valores estimados quedarían de la siguiente manera:
YPF Súper: de $1.999 a $2.010
Axion Súper: de $2.069 a $2.080
Shell Súper: de $2.099 a $2.110
YPF Premium/Infinia: de $2.223 a $2.234
Axion Premium/Quantium: de $2.359 a $2.370
Shell Premium/V-Power: de $2.379 a $2.390
Las cifras son estimaciones orientativas y no precios oficiales, ya que dependen de la política comercial de cada petrolera.
Aunque el incremento luce acotado en términos relativos, tiene un fuerte impacto simbólico: consolidaría a la nafta súper por encima de una nueva barrera nominal, en un contexto de presión sobre los costos de movilidad y alta sensibilidad del consumo.