Un joven de 18 años fue acusado de matar a dos empleados de un banco en Kentucky durante un robo. Los investigadores lo identificaron por publicaciones en Facebook.
Un joven de 18 años fue acusado de asesinar a tiros a dos empleados de un banco en Kentucky, Estados Unidos, durante un robo a una sucursal de US Bank en la ciudad de Berea.
El sospechoso fue localizado poco después del ataque gracias al análisis de sus redes sociales. Según la investigación, publicaciones realizadas en Facebook permitieron vincularlo con un vehículo captado por cámaras de seguridad y con la ropa que habría usado durante el hecho.
De acuerdo con una declaración jurada del FBI citada por medios estadounidenses, las cámaras de vigilancia registraron un BMW plateado relacionado con la fuga. Los investigadores compararon ese vehículo con otro automóvil que el joven había publicado para la venta en Facebook.
Además, las autoridades identificaron prendas del sospechoso a partir de fotografías que él mismo había subido a internet, incluso después del robo fatal.
La frase fue pronunciada por Olivia Olson, agente especial a cargo de la oficina del FBI en Louisville, quien remarcó que, aunque ya no existe un peligro inminente, la tragedia continúa para la comunidad.
Luego de identificar el vehículo, la Policía localizó el BMW y se inició una persecución que se extendió hasta Lexington. Según la declaración judicial, el auto llegó a superar los 130 kilómetros por hora antes de chocar.
Tras el accidente, el sospechoso intentó escapar a pie, pero finalmente fue detenido. Ahora enfrenta cargos por robo a mano armada de un banco y delitos vinculados al uso de armas de fuego con resultado de muerte.
Según la reconstrucción del caso, el joven ingresó al banco poco antes de las 14, disparó contra un trabajador y luego contra un cajero. Después revisó varios cajones antes de escapar. Hasta el momento, las autoridades no confirmaron si logró llevarse dinero.
US Bank informó que colabora con la investigación y que brinda acompañamiento a las familias de las víctimas, a sus empleados y a la comunidad de Berea tras el ataque.