Un informe privado advierte que buena parte del empleo creado desde fines de 2023 se concentró en delivery, comida callejera y ventas desde el hogar.
El mercado laboral argentino muestra una recuperación parcial en cantidad de ocupados, pero con una composición más frágil. Según un informe de Econviews basado en microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, buena parte de los nuevos puestos desde el inicio del gobierno de Javier Milei se concentró en delivery, comida callejera y venta de alimentos desde el hogar.
El sector de hoteles y restaurantes fue el que más empleo generó desde fines de 2023, con 141.000 ocupados adicionales al cierre de 2025. Sin embargo, el informe advierte que 101.000 de esos trabajadores se desempeñan en la calle, en vehículos o desde sus casas, en su mayoría como independientes.
La consultora definió el fenómeno como una "revolución Rappi", en referencia al peso creciente de las plataformas y modalidades informales de generación de ingresos. Solo la venta de comida desde el hogar explicó 80.000 nuevos ocupados en dos años, una señal del avance de actividades de baja escala organizadas desde el ámbito doméstico.
Estas modalidades casi duplicaron su peso en el empleo total: pasaron del 0,7% de los ocupados antes de 2023 al 1,3% dos años después. También se trata de trabajos de menor ingreso: en el cuarto trimestre de 2025 promediaron $500.000 mensuales, frente a casi $800.000 de quienes se desempeñan en restaurantes u hoteles en relación de dependencia.
"Más que un proceso de expansión, el mercado laboral muestra una reconfiguración: genera ocupación, pero no necesariamente empleo de calidad ni ingresos suficientes".
El crecimiento del cuentapropismo también aparece en otros rubros. Transporte y almacenamiento incorporó 89.000 trabajadores en dos años, mientras que salud y servicios sociales sumó 65.000 puestos, con un aumento relevante del trabajo independiente.
La mejora en ocupación convive con una caída del empleo formal. Según datos del SIPA citados en el informe, desde fines de 2023 se perdieron 185.000 puestos asalariados privados y 72.000 públicos. Esa baja fue compensada por monotributistas, cuentapropistas e informalidad, lo que explica la estabilidad relativa en la cantidad total de ocupados.
Al cierre de 2025, la EPH registró 13,5 millones de ocupados en los principales aglomerados urbanos, apenas 15.000 menos que dos años antes. Pero detrás de esa estabilidad hubo un cambio de composición: más empleo independiente, más trabajos de baja productividad y mayor necesidad de complementar ingresos.

ANSES oficializó una suba de 3,38% para jubilaciones, pensiones y asignaciones. La mínima será de $393.174,10 y llegará a $463.174,10 con el bono de $70.000.
Según datos de Fundación Encuentro citados en el relevamiento, 1,6 millones de personas tienen más de un trabajo en Argentina, equivalente al 12,2% de los ocupados. En la mayoría de los casos se trata de jefes de hogar, lo que sugiere que el segundo empleo no funciona como ingreso extra, sino como estrategia para sostener el nivel de vida.
El problema de fondo es estructural: los sectores que más crecen -agro, minería, petróleo, gas, energía e intermediación financiera- concentran una porción reducida del empleo, mientras que los rubros más intensivos en mano de obra, como industria, comercio y construcción, siguen rezagados. En ese escenario, el avance del cuentapropismo aparece como una válvula de escape frente a la limitada generación de empleo asalariado registrado.