El caso se viralizó tras la difusión de videos que muestran los ataques. La Justicia investiga y ya secuestró armas en un allanamiento.
Una joven de Pilar denunció públicamente a su expareja por violencia de género, tras asegurar que fue víctima de reiteradas golpizas, amenazas de muerte y situaciones de extrema violencia dentro de su propio hogar.
El caso tomó fuerte repercusión luego de que la víctima compartiera en redes sociales videos de las agresiones y un mensaje desesperado: "Si algo me pasa, ya saben quién fue".
La joven, identificada como Camila, relató que vivió episodios de violencia durante varios meses y que decidió hacer pública su situación ante la falta de respuestas judiciales.
"Me dejó internada, con la cara destruida. Estuve una semana encerrada sin poder salir", expresó en su publicación.
Según indicó, la denuncia formal fue radicada hace cinco meses en una fiscalía especializada en violencia de género, pero hasta el momento no habría avances significativos en la causa.
Las agresiones quedaron registradas en cámaras de seguridad instaladas dentro del domicilio, cuyas imágenes muestran escenas de extrema violencia.
En uno de los episodios, el agresor la toma de la ropa, la arroja al sillón y la golpea mientras la inmoviliza.
En otra secuencia, la violencia continúa en la cocina, donde la zamarrea, la tira del cabello e intenta asfixiarla.
Las imágenes, difundidas por la propia víctima, fueron clave para visibilizar el caso.
La investigación está a cargo de la UFI Descentralizada N° 14 de Pilar, especializada en violencia de género, con intervención de la fiscal Marcela Semería.
Según fuentes judiciales, la denuncia fue ratificada en diciembre y derivó en un allanamiento en el domicilio del acusado.
Durante el operativo, la Policía secuestró dos armas de fuego calibre 9 milímetros y notificó al sospechoso sobre la causa en su contra.
La investigación continúa con la recolección de pruebas y testimonios.

La joven asegura que fue víctima de una estafa y ahora recibe intimidaciones de supuestos cobradores en Mar del Plata.
Desde la causa señalaron que algunos de los hechos registrados en los videos habrían ocurrido meses antes de la denuncia formal y que no se habrían presentado constancias médicas que acrediten las lesiones.
Sin embargo, la víctima insiste en que su vida corre peligro y que no cuenta con protección suficiente.
En su descargo, Camila afirmó que vive con miedo y que teme salir a la calle, ya que su expareja estaría armado.
Además, apuntó contra el entorno del agresor y reclamó mayor intervención judicial.
"El sistema está fallando y nos está poniendo en riesgo. Hoy estoy sola y expuesta", sostuvo.
El caso reaviva el debate sobre la respuesta del sistema judicial ante denuncias por violencia de género y la necesidad de medidas de protección efectivas para las víctimas.