La Cámara de Diputados de la Nación ya programó la fecha de inicio del debate de la reforma laboral que obtuvo media sanción en el Senado; el tratamiento anticipa días de definiciones clave para el oficialismo y la oposición.
La Cámara de Diputados de la Nación comenzó a ajustar el calendario para el tratamiento de la reforma laboral que obtuvo media sanción en el Senado y se perfila como uno de los temas más relevantes del año en el ámbito legislativo. Fuentes parlamentarias confirmaron que el debate comenzará la próxima semana, aunque aún resta definir algunos detalles del cronograma interno.
El oficialismo, con mayoría en la Cámara baja, adelantó que buscará dar tratamiento urgente a la iniciativa para que pueda convertirse en ley antes de que finalice el primer trimestre legislativo. El proyecto, con cambios que incluyen aspectos como vacaciones, indemnizaciones y licencias por enfermedad, fue aprobado por el Senado el pasado jueves con 42 votos a favor y 30 en contra.
Desde los bloques opositores se anticipó que, si bien no rechazan el debate, solicitarán la participación de expertos, sindicatos y cámaras empresarias durante la discusión en comisión para enriquecer el análisis del texto y proponer eventuales modificaciones. Por su parte, el oficialismo sostuvo que el texto con media sanción ya fue ampliamente debatido en el Senado y que defenderá sus puntos sin grandes variaciones en la Cámara baja.
En este sentido, el calendario de Diputados prevé que las comisiones pertinentes -especialmente Trabajo y Previsión Social- sesionen en los próximos días para comenzar con el análisis de los artículos y luego dar paso al debate en el recinto.
Aunque no se confirmó aún una fecha exacta para la votación en el recinto, legisladores de diferentes bloques estiman que el debate general podría comenzar entre fines de febrero y la primera semana de marzo, dependiendo de la agenda parlamentaria y las negociaciones internas.
La reforma laboral es vista como un proyecto central para la gestión actual y promete generar un intenso intercambio de posturas dentro de la Cámara de Diputados, donde sectores sindicales, trabajadores y empleadores también estarían atentos a los avances del tratamiento.
El objetivo oficialista es que, si se aprueba sin modificaciones, el proyecto pueda convertirse en ley antes de la mitad del año, aunque este cronograma dependerá de cómo transcurra el análisis en comisión y en el pleno.