La Superintendencia de Servicios de Salud publicó en el Boletín Oficial el edicto que da de baja a 13 empresas de medicina prepaga que no completaron los requisitos legales para operar, en el marco de un plan de depuración del registro de prestadores que el Gobierno viene impulsando desde 2024.
La Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), organismo dependiente del Gobierno nacional, oficializó este jueves la exclusión de otras 13 empresas de medicina prepaga del Registro Nacional de Entidades de Medicina Prepaga mediante la publicación de un edicto en el Boletín Oficial.
El procedimiento administrativo se inscribe dentro de un plan de depuración y reordenamiento del sistema de salud privado, iniciado en 2024, con el objetivo de actualizar y transparentar el padrón de prestadores autorizados. La medida implica el rechazo de la inscripción definitiva y la cancelación de registros provisorios de aquellas compañías que no completaron los trámites exigidos por la Ley 26.682, como la presentación de documentación sobre la actividad, información financiera y padrones de afiliados.
Las firmas afectadas por esta reciente disposición -firmada por la secretaria general del organismo, Silvia Noemí Viazzi- incluyen a Codime S.A., Mapfre Salud S.A., Sociedad Médica Universitaria S.A., Carra Salud S.A., Huinca Salud, Rescate Centro S.A., Emergencia Río Cuarto (Aspurc), Emergencias Médicas Punilla S.A., Grupo Gerenciador G4 S.A., Emergencia Cardio Asistencial S.A., Pangea S.A., la Obra Social del Personal de la Industria Lechera (Atilra) y Armiento S.A. (Grupo A Mano).
La baja se aplica a empresas que figuraban inscriptas de manera provisoria o con trámites incompletos dentro del sistema, y que ahora quedan fuera del registro oficial por no cumplir con las condiciones mínimas para operar como prestadores de salud privada.
Esta nueva tanda de suspensiones se suma a una etapa previa iniciada en enero, cuando el Gobierno dio de baja a otras cuatro prepagas, elevando el total de compañías excluidas del sistema en 2026.
El plan de reordenamiento que impulsa la SSS forma parte de una política más amplia para dotar al sistema de salud privado de mayor transparencia, control y seguridad jurídica, asegurando que las empresas que operan bajo la denominación de "medicina prepaga" cumplan con estándares mínimos de habilitación y funcionamiento.
Las autoridades aclararon que la medida no afecta a los afiliados de aquellas empresas que actualmente brindan servicios activos y cumplen con los requisitos exigidos: las empresas dadas de baja eran aquellas que no registraban actividad real, no contaban con afiliados o no presentaron la documentación legal correspondiente, por lo que su permanencia en el registro no reflejaba una prestación efectiva de servicios.