El Gobierno argentino reconoce que no existen indicios claros de una pronta liberación del gendarme Nahuel Agustín Gallo, detenido en Venezuela, y afirma que el proceso podría extenderse mientras avanza una transición política lenta en ese país caribeño.
La Casa Rosada admitió este viernes que no prevé una liberación inmediata de Nahuel Agustín Gallo, el gendarme argentino detenido en Venezuela desde diciembre de 2024, y que las gestiones para su regreso podrían dilatarse más de lo esperado ante la falta de señales claras sobre una resolución pronta.
Desde el Gobierno señalaron que no hay información concreta que permita confirmar una salida en el corto plazo, y que se mantienen atentos al desarrollo político y de seguridad en Venezuela. La expectativa oficial es que el proceso de liberación se concrete en algún momento de este año, aunque sin plazos seguros.
La Argentina no tiene representación diplomática ni agentes de inteligencia propios en territorio venezolano, por lo que la información que maneja el Ejecutivo proviene de terceros y de reportes de inteligencia internacionales, especialmente de Estados Unidos, Israel e Italia, país que actúa como representante de Argentina en Caracas.
Las fuentes oficiales aseguran que la Casa Rosada sigue de cerca la situación a través de esos canales indirectos, priorizando un seguimiento técnico y discreto para no entorpecer las negociaciones multilaterales orientadas a la liberación de Gallo y otros detenidos.
El Gobierno advirtió que la situación política en Venezuela -que transita un proceso de **transición tras la caída de Nicolás Maduro y la intervención de Estados Unidos en el país- complica los plazos y las posibilidades de resolución. La Casa Rosada califica esta transición como "lenta" y con plazos inciertos, y considera que no habrá elecciones ni definiciones claras de inmediato.
Esa dinámica, sostienen las autoridades, hace que la posición de Argentina sea de cautela pública y de confianza en que las gestiones con países aliados y organismos internacionales eventualmente facilitarán resultados, aunque sin fechas seguras.
Si bien el Gobierno mantiene la esperanza de que Gallo pueda regresar a la Argentina conforme avance la situación en Venezuela, también reconoce que la ausencia de datos propios y la dependencia de información externa dificultan proyectar un retorno rápido. Las autoridades aseguran que la transición política en Caracas y el resultado de negociaciones entre actores globales influirán directamente en la posibilidad de que el gendarme recupere su libertad.
Mientras tanto, persistirá la incertidumbre sobre el futuro inmediato del caso y se mantendrán las gestiones diplomáticas con aliados, sin descartar medidas multilaterales o la participación de organismos internacionales.