El presidente Javier Milei reafirmó el alineamiento geopolítico de la Argentina con Estados Unidos, respaldó la ofensiva de Donald Trump en Venezuela y defendió el control del petróleo venezolano, aunque aclaró que el país no romperá relaciones comerciales con China.
El presidente Javier Milei ratificó este martes por la noche que la Argentina mantiene un "profundo alineamiento geopolítico" con Estados Unidos y elogió la invasión lanzada por el presidente Donald Trump contra Venezuela, aun después de que la justicia estadounidense confirmara que el denominado Cartel de los Soles, argumento central de la ofensiva, no existe.
En diálogo con el canal de streaming Neura, el mandatario libertario sostuvo que Trump "está rediseñando el orden mundial" a partir del uso de la fuerza y afirmó que el escenario internacional dejó atrás la lógica de la globalización económica para pasar a una etapa dominada por la disputa geopolítica entre potencias.
En ese marco, Milei consideró que la ofensiva en Venezuela forma parte de la estrategia de Estados Unidos frente a China y Rusia, y aseguró que el mundo atraviesa un proceso de reordenamiento regional, con países mejor posicionados que otros.
El jefe de Estado remarcó que la posición argentina no es coyuntural, sino que responde a una definición previa.
"Tomamos una postura clara desde antes de ser electos. Fue parte de nuestra plataforma electoral, nuestra alianza geopolítica", sostuvo Milei, al justificar el respaldo explícito a Washington.
Según el Presidente, la actual dinámica internacional obliga a los países a tomar decisiones estratégicas claras y a definir alianzas políticas y militares, más allá de los vínculos comerciales tradicionales.
Pese a celebrar el acercamiento con Estados Unidos, Milei introdujo una distinción clave: el alineamiento es geopolítico, no comercial. En ese sentido, fue categórico al afirmar que la Argentina no romperá relaciones económicas con China.
"No voy a romper los lazos comerciales con China", afirmó, y recordó que incluso Estados Unidos mantiene vínculos comerciales con el gigante asiático, pese a la disputa estratégica entre ambos países.
De este modo, el Presidente buscó enviar una señal de pragmatismo económico, diferenciando la política exterior en términos estratégicos de las necesidades comerciales y financieras del país.
En paralelo, Milei respaldó sin matices la operación estadounidense en Venezuela y lanzó duras acusaciones contra el chavismo, al que calificó como un "narcoestado terrorista".
En su argumentación, enumeró supuestos vínculos del régimen venezolano con Irán, Hezbollah, Hamas, el ELN y las FARC, y sostuvo que la acción de Washington apunta a cortar el financiamiento de organizaciones que considera terroristas.
Además, defendió el control del petróleo venezolano por parte de Estados Unidos, al rechazar que se trate de una apropiación de recursos y asegurar que el objetivo es impedir que esos fondos sean utilizados por gobiernos y grupos armados.