La diva de la televisión argentina debió ausentarse de su programa y encendió preocupación tras conocerse que atraviesa una afección respiratoria que requiere reposo.
La salud de Mirtha Legrand volvió a encender señales de alerta luego de que debiera suspender la grabación de su programa, en un cuadro que inicialmente fue presentado como leve, pero que con el correr de las horas mostró mayor complejidad.
En un primer momento, trascendió que se trataba de un simple resfrío. Sin embargo, nuevas versiones confirmaron que la conductora atraviesa una bronquitis, lo que obligó a extremar los cuidados y a priorizar su recuperación.
La ausencia de la diva, poco habitual en su extensa trayectoria, generó preocupación tanto en el ambiente artístico como entre sus seguidores, acostumbrados a su presencia constante frente a las cámaras.
La situación tomó mayor dimensión cuando la periodista Débora D'Amato aclaró públicamente el diagnóstico: "No es ninguna gripe ni un resfrío. Lo que tiene es una bronquitis", descartando las versiones iniciales.
Además, remarcó un dato clave en torno a su estado de salud: "Es una mujer de 99 años que hay que cuidarla", en referencia a la mayor vulnerabilidad que presentan este tipo de cuadros respiratorios.
En ese contexto, la decisión de que Juana Viale la reemplace en la conducción fue interpretada como una medida preventiva. Según trascendió, la propia Mirtha tenía intención de grabar el programa, pero finalmente optó por hacer reposo.
El cuadro también estaría vinculado a cambios bruscos de temperatura, que habrían agravado su estado general.
Con el correr de las horas, el periodista Ángel de Brito confirmó que la situación era "un poco más compleja" de lo informado inicialmente, aunque llevó tranquilidad al señalar que la conductora se encuentra estable.
Desde el entorno de la diva también buscaron transmitir calma, mientras continúa bajo seguimiento médico y enfocada en su recuperación.
La ausencia también llamó la atención por el contexto de la emisión, ya que Mirtha tenía previsto encabezar una mesa con alto impacto mediático. Sin embargo, la preocupación por su salud desplazó rápidamente el foco de la jornada.
A sus 99 años, cualquier afección respiratoria requiere cuidados especiales, por lo que la prioridad en este momento es su evolución en los próximos días.