Kouri Richins fue declarada culpable de asesinar a su esposo con una bebida adulterada con fentanilo. Después de su muerte, publicó un libro infantil sobre el duelo dedicado a él.
Una mujer de Utah, Estados Unidos, fue condenada a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por asesinar a su esposo con fentanilo y luego publicar un libro infantil sobre el duelo tras su muerte.
La condenada es Kouri Richins, de 36 años, madre de tres hijos. En marzo, un jurado la declaró culpable de matar a su marido, Eric Richins, en 2022, luego de envenenarlo con una bebida adulterada.
La sentencia fue dictada este miércoles, el mismo día en que Eric Richins habría cumplido 44 años.
La frase fue pronunciada por el juez Richard Mrazi, al imponer la pena de prisión perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Durante el juicio, los fiscales sostuvieron que Kouri Richins había acumulado deudas millonarias, contratado pólizas de seguro de vida a nombre de su esposo y mantenido una relación extramatrimonial.
También afirmaron que la mujer creía, de manera equivocada, que heredaría el patrimonio de su esposo, valuado en más de US$4 millones, tras su muerte.
Además del asesinato, Richins fue declarada culpable de reclamar fraudulentamente beneficios de seguro y de intento de asesinato por un episodio anterior, en el que habría envenenado un sándwich de su marido.
El caso generó impacto internacional porque, después de la muerte de Eric, Kouri Richins publicó un libro ilustrado titulado "Estás conmigo" (Are You With Me?), que según ella buscaba ayudar a niños y familias a atravesar el duelo por la pérdida de un ser querido.
La publicación salió a la venta en enero de 2023, apenas dos meses antes de su arresto.
En una entrevista previa a su detención, Richins había dicho que esperaba que el libro brindara consuelo no solo a su familia, sino también a otras personas que atravesaran una situación similar.
La obra estaba dedicada a su esposo, a quien describía como "un increíble esposo y un padre maravilloso".
Durante la audiencia de sentencia, Richins habló durante unos 30 minutos y se dirigió principalmente a sus tres hijos.
"Sé que hoy no quieren hablar conmigo y me odian. Está bien. Cuando estén listos, estaré aquí para ustedes", expresó.
Con la condena ya dictada, la Justicia estadounidense cerró uno de los casos criminales más llamativos de los últimos años, marcado por el crimen, el intento de cobrar seguros y la publicación de un libro infantil sobre la muerte de la propia víctima.