Durante un reportaje en el Economic Club de Manhattan, el jefe de Estado rechazó el término “Falklands” y aseguró que los 3.600 residentes locales serán respetados en caso de recuperar la soberanía. Además, analizó el tema con Benjamín Netanyahu.

En el cierre formal de su gira de trabajo por la ciudad de Nueva York, el presidente Javier Milei protagonizó un contrapunto con la prensa internacional al referirse al conflicto territorial por las Islas Malvinas. Durante una disertación ante inversores en la sede del Economic Club, el mandatario corrigió de forma tajante a un cronista británico que utilizó la denominación colonial del archipiélago al advertirle que “son nuestras, obviamente”, para luego detallar cómo vislumbra el porvenir de los cerca de 3.600 pobladores locales ante una eventual restitución pacífica bajo jurisdicción argentina.
El líder libertario enfatizó que la comunidad originaria fue desplazada por el Reino Unido en el siglo XIX para imponer una población artificial, pero aclaró que una administración nacional respetaría los derechos de los actuales residentes. “Nosotros no los vamos a echar a patadas como sí hizo Gran Bretaña”, sostuvo el Presidente, remarcando que el país otorgará un trato fundado en la dignidad y la justicia sin comprometer medidas puntuales antes de concretar avances bilaterales, en sintonía con la posición diplomática expuesta en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde catalogó la ocupación como un enclave colonial inadmisible.
Previamente, el jefe de Estado dedicó el núcleo de su presentación ante ejecutivos extranjeros a exhibir los logros del programa de estabilización macroeconómica, destacando el desplome del riesgo país hacia la zona de los 500 puntos básicos y una inflación interanual próxima al 30%. Con la mirada puesta en el clima de negocios internacional, el mandatario renovó su apuesta de largo plazo y les aseguró a los directivos que “si el oficialismo es reelecto en 2027, el 2028 será el mejor año de la historia económica argentina”, apalancado en el sendero de crecimiento del producto bruto.
Antes de emprender el retorno hacia Buenos Aires, Milei encabezó en dependencias de las Naciones Unidas una reunión bilateral a solas de 20 minutos con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, acompañado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el canciller Pablo Quirno. La conversación abordó la delicada situación bélica en Medio Oriente y repasó la actividad de la petrolera Navitas Petroleum, firma de origen israelí que opera hidrocarburos en la cuenca norte malvinense asociada con británicos, un expediente sensible donde las autoridades locales ratificaron la necesidad de preservar el reclamo argentino dentro de la estrecha sintonía geopolítica con Tel Aviv.