José Lamas se topó con los asaltantes en la planta alta de su vivienda tras escuchar ruidos luego de cenar con su esposa. La autopsia determinará si sufrió un paro cardíaco mientras intentaba resistir el violento golpe comando.

Un violento asalto derivó en tragedia durante la noche del martes en la localidad bonaerense de Bernal, cuando una banda integrada por al menos cinco delincuentes encapuchados irrumpió en una vivienda y provocó la muerte de José Lamas, un jubilado de 85 años, quien se descompensó en pleno forcejeo con los intrusos. El hecho ocurrió cerca de las 21 en la intersección de Zapiola y Origone, donde la víctima residía junto a su esposa, Generosa Liñeiro, de 82 años. La pareja acababa de cenar cuando el hombre escuchó ruidos extraños en el piso superior de la propiedad y decidió subir a inspeccionar, encontrándose de frente con los intrusos armados.
Al verse sorprendido, el dueño de casa intentó resistir el avance de los atacantes y trabó una lucha corporal, mientras otros cómplices irrumpían por una puerta lateral para reducir y amenazar a su mujer. En medio del enfrentamiento físico, Lamas se desplomó inconsciente en el suelo, lo que aceleró la huida precipitada de la banda con un botín compuesto por dinero en efectivo y joyas, sin llegar a revisar el resto de los ambientes ni el mobiliario. Pese a la rápida llegada del personal médico alertado por la esposa a través de la línea de emergencias, los facultativos únicamente pudieron constatar el deceso del adulto mayor.
Los peritajes preliminares revelaron que la víctima presentaba escoriaciones en sus manos compatibles con maniobras de defensa pero ningún golpe contundente a simple vista, por lo que la principal hipótesis forense apunta a que sufrió un infarto masivo producto de la extrema situación de tensión y estrés. La investigación, radicada en la fiscalía que encabeza Mariana Curra Zamaniego, determinó que los ladrones ingresaron cruzando techos linderos y patios vecinos antes de escapar a bordo de un automóvil. Los pesquisas analizan las filmaciones de las cámaras de seguridad públicas y privadas del barrio para individualizar la patente del vehículo de apoyo y dar con el paradero de los prófugos.

La conexión sobre el río Salado ya ejecutó 140 vigas y completó 28 vanos, con una inversión de 39.811 millones de pesos. El viaducto se posiciona como la estructura vial en ejecución de mayor longitud de la Argentina.