El Departamento General de Irrigación concluyó las tareas de retiro de residuos y vegetación con tres máquinas. Las 16 familias que debieron ser evacuadas en el polideportivo Nicolino Locche ya retornaron a sus hogares.
Tras las intensas precipitaciones que anegaron calles e hicieron colapsar la infraestructura hídrica en el distrito de Puente de Hierro, el Departamento General de Irrigación concluyó las tareas de drenaje y remoción de sedimentos en el canal Tulumaya. El desborde del cauce había provocado graves anegamientos en el barrio Viñas del Carril, afectando a decenas de viviendas y reavivando reclamos vecinales que llevaban años a la espera de un mantenimiento regular en la zona este de Guaymallén.
Los trabajos sobre la traza se ejecutaron con tres máquinas pesadas que operaron hasta el sábado en el retiro de taponamientos de basura, lodo y cañaverales que obstruían el flujo natural de la corriente. Según relataron los propios habitantes del área, la disminución del nivel hídrico fue notoria a medida que avanzaban las palas mecánicas, trayendo alivio a una comunidad que debió lamentar pérdidas materiales e invasión de agua contaminada con desechos cloacales en sus domicilios.
El impacto del último temporal había obligado a la comuna a coordinar un operativo de emergencia para asistir y evacuar a 16 familias, las cuales fueron alojadas de forma preventiva en las instalaciones del polideportivo municipal Nicolino Locche. Una vez estabilizado el cauce y completadas las primeras tareas de desagote, la totalidad de los damnificados pudo regresar a sus viviendas para iniciar las labores de desinfección y limpieza.
Pese a la culminación de la fase central de la intervención oficial, los residentes advirtieron que todavía resta despejar un tramo específico con abundante vegetación acumulada. Los vecinos evalúan realizar jornadas comunitarias para terminar de desmalezar ese sector crítico, evitando que nuevos desprendimientos vuelvan a entorpecer el paso del caudal ante futuros eventos meteorológicos.
Para asegurar un escurrimiento definitivo frente a eventuales tormentas de verano, Irrigación tiene previsto enviar en las próximas horas una retroexcavadora equipada con un brazo de largo alcance. La unidad operará en los zanjones y colectores secundarios adyacentes a Viñas del Carril con el propósito de ganar profundidad y garantizar un correcto declive del agua hacia los desagües principales.
La intervención con maquinaria especializada apunta a sectores donde los equipos convencionales no lograron acceder por las condiciones del terreno, dando respuesta a una demanda histórica orientada a sanear un sistema hídrico que durante años careció de obras preventivas sistemáticas.