La tarifa general del Mendotran y el Metrotranvía sufrió un fuerte reajuste a partir de este lunes 13 de julio. Las billeteras virtuales aceptadas, el millonario subsidio técnico por pasajero y el fuerte cepo a los abonos truchos.
Viajar en los colectivos urbanos y en las duplas del Metrotranvía demandará un esfuerzo económico considerablemente mayor para el presupuesto diario de los mendocinos. A partir de las primeras frecuencias de este lunes 13 de julio, entró en vigencia el nuevo cuadro tarifario para el sistema Mendotran que elevó el precio de la tarifa general de 1.400 a 1.680 pesos por viaje. Desde el Gobierno provincial explicaron que el fuerte reajuste responde de manera directa a los costos técnicos de explotación de las empresas concesionarias, los cuales se ubican actualmente en 4.495,66 pesos por pasajero, pero que gracias a las partidas presupuestarias del Fondo Compensador del Transporte logra amortiguarse para el usuario de a pie.
La suba de la tarifa llegó acompañada por un agresivo e intenso despliegue de operativos de fiscalización en las calles de los departamentos del Gran Mendoza para asegurar el cobro efectivo de cada pasaje. Los usuarios habituales del servicio advirtieron que durante las últimas semanas se multiplicó la presencia de inspectores de civil y uniformados encargados de corroborar el correcto abono del boleto, el cual puede validarse tanto con la tradicional tarjeta SUBE como a través de tarjetas de débito, crédito, códigos QR, tecnología NFC y diversas billeteras virtuales del mercado. El ojo estatal no solo busca reducir los niveles de evasión, sino también certificar mediante el Sistema Inteligente de Transporte que la cantidad real de pasajeros coincida milimétricamente con las declaraciones juradas que presentan las empresas de transporte.
En sintonía con este cepo a los "colados", la Subsecretaría de Transporte viene ejecutando un millonario plan de infraestructura orientado a reconvertir las paradas tradicionales en "paradores inteligentes", un cerramiento de estaciones con molinetes electrónicos que permitió disparar los niveles de recaudación en un 20% en los tramos troncales. A este blindaje físico se sumó una reciente directiva interna que obligó a las empresas a mudar las máquinas validadoras hacia la parte delantera de las unidades, pegadas al puesto de conducción, buscando que los choferes tengan una supervisión directa y un control visual estricto sobre el orden del flujo de los pasajeros al momento de abordar la unidad.
El otro gran objetivo de las fiscalizaciones en los pasillos de las unidades es detectar y sancionar con dureza el uso fraudulento de las franquicias y gratuidades vigentes en la provincia. Los inspectores tienen la orden de retener las tarjetas que registren irregularidades, garantizando que los beneficios para estudiantes primarios (cuyo boleto quedó fijado en 672 pesos), secundarios, universitarios y jubilados (que ahora abonan 840 pesos) sean de uso exclusivo de sus titulares legítimos. El mismo criterio de lupa técnica se aplicará sobre los pases libres de docentes, celadores, bomberos y mayores de 70 años, manteniendo sin cambios el beneficio del trasbordo gratuito en servicios urbanos y la escala de descuentos automáticos para pasajeros frecuentes que reduce el boleto a 1.008 pesos entre el viaje 21 y el 40, y a 840 pesos a partir del viaje 41 en adelante.