El Gobierno de Mendoza creó un registro obligatorio para médicos que prescriban cannabis medicinal. La medida fija requisitos, controles y sanciones para regular su uso terapéutico.
El Gobierno de Mendoza avanzó en la regulación del cannabis medicinal con una nueva resolución que establece condiciones más estrictas para su prescripción. La normativa crea el Registro Provincial de Médicos Prescriptores de Cannabis, que será obligatorio para todos los profesionales que indiquen estos tratamientos.
La medida fue oficializada a través de la Resolución 526 del Ministerio de Salud y Deportes y se enmarca en la Ley Provincial 9617, que regula el desarrollo del cannabis medicinal y el cáñamo industrial en la provincia.
A partir de ahora, solo podrán prescribir cannabis aquellos médicos que estén debidamente inscriptos y autorizados por la autoridad sanitaria, lo que implica un cambio clave en la práctica médica vinculada a estos tratamientos.
La disposición alcanza tanto a profesionales que indiquen cannabis con fines terapéuticos o paliativos como a quienes se desempeñen como directores médicos en organizaciones relacionadas.
Para acceder al registro, los médicos deberán cumplir con una serie de requisitos específicos, entre ellos contar con matrícula vigente en Mendoza, acreditar formación en farmacología de cannabinoides y poseer especialidades como psiquiatría, neurología o cuidados paliativos.
También deberán adherir a protocolos oficiales y realizar el trámite de manera digital, a través de una ventanilla única que será evaluada por distintas áreas técnicas del Ministerio.
Una vez aprobada la inscripción, la habilitación tendrá una vigencia de tres años, tras la cual deberá renovarse cumpliendo nuevamente con las condiciones exigidas.
El objetivo es garantizar actualización profesional y mayor control sobre el uso de estos tratamientos.
Otro de los cambios centrales es la implementación de un sistema digital obligatorio para las recetas.
El cannabis medicinal deberá ser prescripto exclusivamente a través de la Historia de Salud Integrada (HSI), donde se registrarán el diagnóstico, la indicación terapéutica y el seguimiento clínico del paciente.
Además, la receta deberá detallar tipo de producto, concentración, dosis y duración del tratamiento. Durante un período de transición de seis meses, se permitirá el uso de recetas en papel, aunque deberán ser informadas para su control.
La normativa también establece límites claros. Queda prohibido prescribir cannabis sin diagnóstico clínico, utilizarlo con fines no terapéuticos o indicar tratamientos sin respaldo científico.
En caso de incumplimiento, el Ministerio podrá cancelar la inscripción del profesional, lo que implicará la pérdida de la autorización para prescribir.
El sistema incluirá herramientas de monitoreo digital para analizar patrones de uso, detectar irregularidades y garantizar la trazabilidad de cada prescripción.
Con esta medida, la provincia busca ordenar un campo en expansión, mejorar los estándares médicos y evitar prácticas irregulares en torno al cannabis medicinal.