En medio de la crisis económica y la presión de Estados Unidos, Miguel Díaz-Canel lanzó una dura advertencia a Donald Trump y aseguró que cualquier agresión contra Cuba encontrará una "resistencia inexpugnable".
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, elevó el tono contra Estados Unidos y respondió directamente a las recientes declaraciones de Donald Trump, al advertir que la isla resistirá cualquier intento de intervención externa.
"Ante el peor escenario, cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable", expresó el mandatario cubano, en un mensaje difundido en redes sociales.
La declaración de Díaz-Canel llega luego de que Trump afirmara públicamente que le gustaría "tomar" o "liberar" Cuba, en el marco de una creciente presión sobre el gobierno de La Habana.
Desde Cuba interpretaron esas palabras como una amenaza directa a su soberanía, y el presidente denunció que Washington mantiene desde hace décadas una política orientada a asfixiar económicamente al país.
En ese sentido, el líder cubano acusó a Estados Unidos de intentar forzar un cambio de régimen aprovechando la debilidad económica de la isla.
El cruce ocurre en un contexto delicado para Cuba, que atraviesa una profunda crisis económica y energética, con escasez de recursos y dificultades estructurales.
Según el propio gobierno, estas condiciones están agravadas por el embargo estadounidense, al que responsabilizan por gran parte de la situación actual.
Al mismo tiempo, desde Washington crecen las exigencias para que se produzcan cambios políticos y económicos en la isla, lo que incrementa la tensión bilateral.
Pese al endurecimiento del discurso, en paralelo existen canales de diálogo entre ambos países, aunque condicionados por fuertes diferencias políticas.
Sin embargo, las declaraciones recientes muestran un giro hacia una retórica más confrontativa, en un contexto regional ya marcado por conflictos y tensiones geopolíticas.
La advertencia de Díaz-Canel deja en claro que Cuba no contempla ceder ante presiones externas, mientras el vínculo con Estados Unidos entra en una nueva fase de incertidumbre y confrontación.