·  
Mendoza
clima
25°C

Mundo Conflicto

Irak busca salvar sus exportaciones de petróleo ante la crisis en el estrecho de Ormuz

La guerra en la región y la interrupción del estrecho de Ormuz golpean de lleno a Irak, que evalúa rutas alternativas para sostener sus exportaciones de petróleo, clave para su economía.

Miercoles, 18 de Marzo de 2026
(266123)

La guerra en Medio Oriente comienza a impactar de lleno en la economía de Irak. Con el estrecho de Ormuz prácticamente paralizado, el país busca alternativas urgentes para sostener sus exportaciones de petróleo, que representan cerca del 90% de sus ingresos.

El conflicto, que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, provocó una fuerte caída del tráfico marítimo en una de las rutas energéticas más importantes del mundo, por donde circula alrededor del 20% del petróleo global.

Producción en caída y exportaciones afectadas

Antes del estallido de la guerra, Irak exportaba unos 3,5 millones de barriles diarios, posicionándose como uno de los principales actores dentro de la OPEP. Sin embargo, la escalada bélica generó un descenso significativo en la producción y comercialización.

Actualmente, la producción en los principales yacimientos del sur cayó a niveles de entre 800.000 y 1 millón de barriles diarios, reflejando el fuerte impacto de la crisis.

Incluso, desde el propio gobierno reconocen que la situación es crítica: gran parte del crudo no puede salir al mercado internacional y hay cargamentos retenidos en el mar.

El cuello de botella de Ormuz

El problema central radica en el bloqueo o interrupción del estrecho de Ormuz, un paso estratégico para el comercio energético mundial. La tensión militar y los ataques en la zona redujeron drásticamente la circulación de buques petroleros.

Para Irak, esto significa un golpe directo: la interrupción de esta vía ha impedido exportar más del 90% de su petróleo, afectando seriamente sus finanzas públicas.

Las alternativas que analiza Bagdad

Frente a este escenario, el gobierno iraquí evalúa distintas opciones para evitar el colapso económico, como oleoductos hacia Turquía, proyectos hacia Siria y Jordania y el transporte terrestre mediante camiones.

Estas medidas buscan reducir la dependencia del estrecho de Ormuz y garantizar la continuidad de las exportaciones, aunque implican mayores costos y limitaciones logísticas.

Un impacto global

La crisis no solo afecta a Irak. La interrupción del flujo de petróleo en la región genera tensión en los mercados internacionales, suba de precios y temor por el suministro energético.

Con el conflicto aún en desarrollo, el futuro de las exportaciones iraquíes -y del mercado global de energía- dependerá en gran medida de lo que ocurra en el estrecho de Ormuz, hoy convertido en uno de los puntos más críticos del planeta.