La Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) acusó oficialmente a Israel de violar la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU tras una nueva incursión militar en territorio libanés en medio de la escalada del conflicto entre Israel, Hezbolá y el contexto regional más amplio.
La autoridad de la misión de paz de la United Nations Interim Force in Lebanon (FINUL) emitió este martes 3 de marzo de 2026 un comunicado en el que acusó a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) de violar la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que estableció el alto el fuego y las condiciones de despliegue tras la guerra entre Israel y Hezbolá en 2024.
La FINUL señaló que observó a soldados israelíes cruzar brevemente hacia zonas del sur de Líbano, cerca de localidades como Markaba, Al Adeisse, Kafarkila y Ramyá, antes de regresar a territorio israelí, además de mantener posiciones dentro del Líbano que, según el organismo, contravienen lo acordado en los términos de cese de hostilidades.
La acusación se produce en un contexto de intensa escalada de violencia en la frontera entre Israel y Líbano, donde, tras la ofensiva regional relacionada con el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, también se ha intensificado el intercambio de ataques entre Hezbolá y fuerzas israelíes. Esta situación ha generado un número significativo de víctimas y aumento de desplazamientos civiles, además de un fuerte despliegue militar.
La FINUL también ha mencionado que los recientes bombardeos y disparos de proyectiles por parte de distintas fuerzas, incluidos los ataques de Hezbolá desde territorio libanés y las represalias israelíes, se consideraban violaciones adicionales al acuerdo de alto el fuego que debía mantenerse desde finales de 2024.
La resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU es considerada un pilar del cese de hostilidades entre Israel y Hezbolá, y exige, entre otras cosas, que ninguna de las partes mantenga fuerzas armadas fuera de las posiciones acordadas, que se evite el uso de la fuerza y que se respete la integridad territorial del Líbano.
La presencia de tropas israelíes dentro de zonas libanesas y los enfrentamientos alrededor de la Línea Azul -la frontera reconocida entre ambos países- son vistos por la FINUL como un incumplimiento claro de esos compromisos, que a su vez alimenta las tensiones y dificulta cualquier intento de retorno a la calma.
Las acusaciones han generado reacciones mixtas en foros internacionales: mientras algunos países y organizaciones llaman a respetar el derecho internacional y los acuerdos de la ONU, otros se enfocan en la necesidad de contener la violencia y evitar una escalada mayor que podría afectar a toda la región.
El conflicto ha despertado preocupación en diversos gobiernos, que han instado tanto a Israel como a los grupos armados como Hezbolá a respetar las normas internacionales y buscar vías diplomáticas para reducir los enfrentamientos, aunque hasta ahora no se han alcanzado acuerdos concretos que detengan las hostilidades.