Un hombre con insuficiencia pulmonar severa sobrevivió 48 horas sin pulmones propios, sostenido por un sistema pulmonar artificial completo que oxigenó su sangre y lo mantuvo estable hasta recibir un trasplante exitoso.
Chicago, Estados Unidos. Un hombre con daño pulmonar irreversible logró sobrevivir 48 horas sin pulmones naturales gracias a un pulmón artificial total, un dispositivo experimental que reemplazó por completo la función respiratoria hasta que pudo recibir un trasplante doble de pulmón en un centro médico de alta complejidad.
El paciente, un hombre de 33 años, fue internado en estado crítico tras desarrollar una infección pulmonar grave que afectó severamente la capacidad de oxigenar la sangre. Las complicaciones evolucionaron rápidamente hasta una falla respiratoria total, dejando sus pulmones sin función viable.
Ante la falta de respuesta a los tratamientos convencionales y el deterioro progresivo de su estado general, los médicos se vieron obligados a considerar medidas extraordinarias. La situación era límite: sin intervención inmediata, el riesgo de muerte era inminente.
Frente al colapso irreversible de los pulmones, el equipo médico tomó una decisión inédita: extraer ambos pulmones y conectar al paciente a un dispositivo completamente artificial diseñado para mantener la respiración fuera del cuerpo.
El pulmón artificial total funcionó como un reemplazo completo de los órganos respiratorios, oxigenando la sangre y eliminando dióxido de carbono sin necesidad de tejido pulmonar. Durante más de 48 horas, el sistema mantuvo al paciente estable, con parámetros fisiológicos compatibles con la vida, mientras se aguardaba la aparición de órganos compatibles para el trasplante.
A diferencia de otras técnicas como la oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) -que solo asisten parcialmente la función respiratoria-, este dispositivo asumió el 100% del trabajo pulmonar, permitiendo que el corazón continuara bombeando sangre oxigenada de forma eficaz.
Tras permanecer dos días conectado al pulmón artificial, el paciente fue incorporado a la lista de emergencia para trasplantes y recibió un doble trasplante de pulmón. La cirugía fue exitosa y, tras un período de recuperación supervisada, el hombre mostró una mejoría sostenida y una evolución clínica favorable.
Los médicos destacaron que el dispositivo fue clave para ganar tiempo vital en un contexto donde no existían alternativas terapéuticas disponibles, convirtiéndose en un puente decisivo hacia el trasplante.
Especialistas involucrados en el caso señalaron que esta tecnología podría transformar el abordaje de la insuficiencia pulmonar extrema, ofreciendo una opción viable en situaciones críticas donde los tratamientos tradicionales fracasan.
Si bien su uso aún está limitado a centros altamente especializados, el éxito del procedimiento abre la puerta a nuevas estrategias de soporte vital y refuerza la investigación en órganos artificiales capaces de emular funciones humanas esenciales.