El presidente de Colombia, Gustavo Petro, pidió este martes a los ciudadanos colombianos que residen en Estados Unidos, Chile y Argentina que consideren regresar al país, al asegurar que en esos países son tratados "como esclavos y perros perseguidos por las calles" y enfrentan condiciones laborales y sociales precarias.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, generó repercusión este martes al afirmar que los colombianos que viven en Estados Unidos, Chile y Argentina enfrentan un trato que consideró indigno y peligroso, y al pedirles que regresen a Colombia. En un acto público celebrado en Bogotá, donde también presentó los planos para la restauración de un hospital estatal, el mandatario sostuvo que muchos migrantes terminan siendo tratados "como esclavos y como perros perseguidos por las calles".
Petro enfatizó que, en su opinión, la promesa de prosperidad en el exterior suele convertirse en un "error" porque los migrantes terminan enfrentando condiciones laborales precarias y riesgos para su salud e integridad física que no siempre se evidencian desde Colombia.
En su intervención, el mandatario hizo referencia a situaciones que, según él, ilustran este trato adverso, incluyendo redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EE. UU. (ICE) que han conducido a miles de detenciones en ese país. Petro afirmó que muchos trabajadores migrantes sufren accidentes laborales severos o enfermedades derivadas de condiciones exigentes, lo que, a su juicio, refleja la falta de "garantías y protección" para quienes se fueron en busca de oportunidades.
"Uno se cae de un andamio, otro termina con los pulmones destruidos por químicos", sostuvo el presidente, describiendo ejemplos de los riesgos que enfrentan algunos migrantes en empleos de alto riesgo fuera de Colombia.
El mandatario afirmó que, en su análisis, solo una minoría de colombianos en el exterior logra estabilidad económica real, mientras que muchos terminan regresando "sin salud y sin patrimonio" a su país de origen.
Su llamado al retorno se produce en el contexto de un año de tensiones diplomáticas con la administración de Estados Unidos y a pocos días de una reunión prevista con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca, programada para el 3 de febrero. La expectativa en Colombia sobre ese encuentro combina inquietudes sobre migración, seguridad y relaciones bilaterales, especialmente en temas como lucha contra el narcotráfico y sanciones internacionales.
Las palabras de Petro han generado reacciones tanto dentro como fuera de Colombia, dado que su caracterización del trato a los migrantes en Argentina, Chile y Estados Unidos toca un tema sensible en un continente atravesado por debates sobre inmigración, derechos laborales y condiciones de integración social. No obstante, analistas advierten que estas afirmaciones representan una visión personal del mandatario, y no necesariamente un reflejo de la situación general de todos los colombianos que viven en esos países.
En cualquier caso, la declaración profundiza el foco en la migración como un tema político y social de primer orden para Colombia, uno que seguirá presente en su agenda internacional y en las conversaciones bilaterales que se darán en los próximos días.