El avance de los incendios forestales obligó a cerrar una ruta clave en el sur de Chile. Además, se encontraron bidones con combustible cerca de las zonas afectadas, lo que refuerza las sospechas sobre posibles focos intencionales.
Región del Biobío y Ñuble, Chile - El avance de los graves incendios forestales que azotan el centro-sur de Chile obligó este miércoles a cerrar de manera total la ruta N-48 en el sector de Paso Amarillo, entre las comunas de Florida y Quillón, donde el fuego cruzó la calzada y puso en riesgo la circulación de vehículos y personas.
El incremento de focos activos y las condiciones climáticas adversas, con viento y altas temperaturas, continuaron dificultando las labores de los bomberos y brigadistas, que llevan días intentando frenar la propagación de las llamas. El Gobierno de Chile declaró el "Estado de Catástrofe" en varias regiones afectadas, mientras que se mantienen las evacuaciones en zonas de mayor peligro para las comunidades cercanas.
En medio de este escenario crítico, Carabineros confirmó la recepción de denuncias por parte de trabajadores que operan en las rutas afectadas, quienes encontraron bidones con combustible y botellas con líquido acelerante ocultos entre matorrales a la vera de las carreteras, como la ruta Itata (Ruta 152) y el camino Concepción-Cabrero.
El general Renzo Miccono, jefe de zona de Carabineros en Biobío, indicó que los envases tenían en su interior líquido inflamable y restos de rastrojos, lo que podría sugerir un posible uso para iniciar o acelerar los incendios, aunque aún restan pericias y análisis técnicos para determinar su relación directa con los focos activos.
Hasta el momento, los incendios han dejado al menos 20 fallecidos, según el último reporte oficial, y más de 7.200 personas damnificadas, con 590 viviendas destruidas en las regiones ya afectadas por el fuego. Las cifras continúan en revisión a medida que avanzan los operativos de evaluación y respuesta de emergencia.
Las condiciones meteorológicas siguen siendo un desafío para los equipos de respuesta, que además de combatir las llamas, deben atender alertas activas de evacuación y coordinar con fuerzas militares y civiles para proteger a las poblaciones más vulnerables.
El hallazgo de contenedores con combustible y líquidos acelerantes se suma a otras incidencias en la zona, incluida la denuncia de ataques a bomberos que trabajaban en la contención del siniestro, aunque las circunstancias de estos hechos también están bajo investigación.