El máximo órgano de Naciones Unidas se reunirá este jueves en Nueva York a pedido de Estados Unidos para analizar la crisis política y la represión interna en Irán, en medio de crecientes tensiones diplomáticas y denuncias de miles de muertos y detenciones.
El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) convocó una reunión extraordinaria este jueves en Nueva York para abordar la profunda crisis que enfrenta Irán, marcada por una ola de protestas, una violenta represión estatal y crecientes tensiones internacionales entre Teherán y Washington.
La sesión fue solicitada oficialmente por Estados Unidos y será un espacio para recibir información sobre la situación interna del país persa, donde amplios sectores de la sociedad se han movilizado durante semanas contra el régimen, según detalló un diplomático del organismo.
La convocatoria se produce en un momento en que las protestas sociales contra las autoridades iraníes han sido brutalmente reprimidas por las fuerzas de seguridad, con reportes de miles de personas fallecidas y decenas de miles de detenidos desde el inicio de las manifestaciones, de acuerdo con organizaciones de derechos humanos.
El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, subrayó que el organismo mantiene una "profunda preocupación" por las escenas de violencia que se han visto en las manifestaciones y remarcó la necesidad de "garantizar la protección de los manifestantes pacíficos en Irán".
Las relaciones entre Washington y Teherán ya estaban tensionadas debido a las advertencias realizadas por el presidente Donald Trump sobre posibles acciones militares si la represión continuaba sin freno. En respuesta, representantes iraníes han exhortado a la ONU a rechazar lo que consideran formas de "incitación a la violencia" por parte de Estados Unidos.
Irán también ha enfrentado críticas por parte de otros países y organismos internacionales que han pedido el fin de la represión y el respeto a los derechos humanos, mientras el régimen persa ha resistido las presiones externas.
Se espera que durante la sesión del Consejo de Seguridad se analicen no solo las denuncias sobre violencia interna y violaciones a los derechos fundamentales, sino también las implicancias diplomáticas y de seguridad regional que han surgido a raíz de la prolongada crisis, en un contexto donde la comunidad internacional busca evitar una escalada mayor del conflicto.
La reunión será seguida de cerca por líderes globales y organizaciones de derechos humanos, que esperan que el máximo órgano de la ONU pueda emitir declaraciones o medidas que contribuyan a reducir las tensiones y promover soluciones pacíficas en Irán y en la región.