El hecho ocurrió el sábado en una vivienda de la calle Zeballos al 1200. El desesperado traslado de la víctima al Instituto del Quemado en Córdoba capital, las pericias forenses a contrarreloj y el pedido de cautela de la Fiscalía de Instrucción.
La comunidad del sudeste cordobés se encuentra profundamente conmocionada por estas horas a raíz de un trágico y misterioso episodio que terminó con la vida de un joven de 20 años. El hecho, que es objeto de una minuciosa investigación judicial y policial, se desencadenó el pasado sábado 11 de julio en el interior de una vivienda familiar ubicada sobre la calle Zeballos al 1200, en la localidad de Marcos Juárez. Tras sufrir gravísimas quemaduras en gran parte de su cuerpo, el damnificado -identificado oficialmente como Isaías Barrera- recibió las primeras asistencias médicas de urgencia y fue derivado de inmediato al Hospital Abel Ayerza, para luego ser trasladado de alta complejidad hacia el Instituto del Quemado de la ciudad de Córdoba, donde lamentablemente falleció durante la madrugada de este lunes.
Hasta el momento, las autoridades judiciales han optado por mantener un estricto hermetismo sobre las circunstancias exactas en las que se originó el fuego, evitando convalidar cualquier hipótesis apresurada. El personal de la División de Investigaciones de la Policía de Córdoba se encuentra desplegado en el terreno recolectando testimonios bajo las directivas de la Fiscalía de Instrucción de Marcos Juárez. El principal objetivo de los sabuesos es determinar con precisión científica el origen del foco ígneo y establecer fehacientemente si se trató de un hecho accidental, una autodeterminación o si existió la participación física de terceras personas en lo que podría configurarse como un ataque criminal.
Para reconstruir la cronología exacta de los hechos previos al llamado de emergencia, los equipos forenses aguardan los resultados de las pericias de bomberos y el análisis de la escena. Además, los investigadores judiciales ordenaron el secuestro y revisión de las historias clínicas médicas, el peritaje de teléfonos celulares de personas del entorno y el relevamiento exhaustivo de registros audiovisuales de cámaras de seguridad públicas y privadas de las cuadras linderas. Tanto el centro de salud de la capital provincial como las autoridades del Ministerio de Salud mantuvieron reserva sobre el parte médico detallado, mientras equipos de asistencia social y psicólogos acompañan a los allegados de la víctima.
Desde los despachos de la Fiscalía de Instrucción interviniente solicitaron extrema cautela a la población y a los medios de comunicación a la hora de difundir datos sobre el caso, con el fin de resguardar el éxito de las pesquisas en curso. Los voceros judiciales aseguraron que las diligencias y avances de la causa penal serán de carácter público una vez que se cuente con certezas científicas que no entorpezcan el normal desarrollo de las declaraciones testimoniales pendientes. El lamentable episodio ha despertado una profunda consternación entre los vecinos de Marcos Juárez, quienes acompañan el pedido de privacidad y pronto esclarecimiento solicitado por los familiares de Barrera.