El organismo de estadísticas difundirá el Índice de Precios al Consumidor a las 16:00 de este martes. El optimismo de Luis Caputo, la proyección de los privados que ubica el indicador cerca del 1,9% y el importante antecedente porteño.
La expectativa en los despachos oficiales y en las mesas de dinero de la City porteña alcanzará su punto más alto esta tarde cuando el reloj marque las 16:00. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dará a conocer de manera oficial el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de junio de 2026, un dato que tanto el Gobierno de Javier Milei como las principales consultoras privadas esperan que confirme la tercera desaceleración mensual consecutiva. Las proyecciones más optimistas de los analistas apuntan a que el indicador general finalmente quebrará la barrera psicológica del 2%, lo que representaría el registro inflacionario más bajo de los últimos diez meses en la economía doméstica.
El propio ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó hace pocos días el rumbo del proceso de descompresión de precios, transmitiendo tranquilidad a la población al asegurar que el indicador continuará mostrando una tendencia a la baja, aunque prefirió guardarse bajo llave un pronóstico decimal exacto. Quien sí se animó a arriesgar un número concreto fue el flamante vocero presidencial, Adrián Ravier, quien durante su primera intervención ante los periodistas acreditados en la Casa Rosada destacó la buena dinámica de los precios de las últimas semanas y reconoció de forma abierta que en los pasillos oficiales ya se habla de que el IPC romperá el piso del 2%.
El optimismo que exhiben los funcionarios nacionales se encuentra respaldado por los minuciosos relevamientos de precios que realizan los departamentos de análisis de los principales centros de estudio económicos del país. Las firmas Equilibra, Eco Go y la consultora Outlier coincidieron por separado en que el promedio de aumentos de la canasta general de junio se posicionó en el 1,9%, traccionado principalmente por un comportamiento sumamente calmo en la góndola de alimentos y bebidas, donde la caída estacional en el precio de algunas frutas y verduras compensó los incrementos menores en los cortes de carne vacuna.
Por su parte, los estudios realizados por las consultoras C&T y Analytica registraron una desaceleración muy marcada en el Gran Buenos Aires, arrojando proyecciones que oscilan entre el 1,8% y el 1,9% mensual, con los medicamentos de salud liderando las subas y los alimentos de supermercados registrando incrementos de apenas el 1,1% en las últimas cuatro semanas. En el extremo más pesimista del mercado se ubicó la firma Orlando J. Ferreres & Asociados, que calculó un incremento mensual del 2,1%, un porcentaje idéntico al pronosticado por el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que de todas formas convalidaría un sendero descendente frente al 2,1% que arrojó mayo de manera oficial.
El optimismo para el indicador que publicará el Indec a nivel nacional sumó un fuerte respaldo empírico con el número oficial que difundió hace pocos días la Dirección de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires. En el distrito porteño, la inflación de junio se ubicó en el 1,8%, experimentando un retroceso de 0,3 puntos porcentuales respecto de la medición previa de mayo. De esta manera, el IPC de CABA acumuló una variación del 16% en la primera mitad del año corriente, mientras que el acumulado de los últimos doce meses en la Capital Federal se estacionó en el 32,6%, un indicador testigo que los técnicos del Ministerio de Economía esperan ver replicado de forma casi idéntica en el reporte global que se publicará esta tarde.