El exintendente de Lomas de Zamora fue grabado durante el agónico partido de la Selección ante Suiza en el departamento de Rodrigo Fernández Prieto. El avance del fiscal Sergio Mola sobre el video del vestidor y los teléfonos bajo la lupa.
El ojo de la tormenta política y judicial volvió a posarse sobre una de las figuras más cuestionadas del entramado bonaerense, sumando un nuevo capítulo de ostentación que encendió la indignación pública. En medio de la avanzada causa que lo investiga por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, se filtraron en las redes sociales imágenes exclusivas de Martín Insaurralde disfrutando de una distendida reunión con amigos. La reaparición del exjefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires se dio en el marco del agónico triunfo de la Selección argentina frente a Suiza, donde se lo pudo ver de excelente humor, celebrando efusivamente y fumando un exclusivo habano en un lujoso departamento del barrio porteño de Puerto Madero.
La filmación casera, que rápidamente se volvió viral tras ser difundida por el periodista de espectáculos Gustavo Méndez, expone las redes de contactos que el dirigente político mantiene activas a pesar de su ostracismo mediático. El encuentro se llevó a cabo en la residencia de Rodrigo Fernández Prieto, un reconocido empresario de la construcción y expareja de la modelo Floppy Tesouro. En el mismo living, compartiendo los festejos con el exintendente de Lomas de Zamora, se encontraba el banquero Juan Nápoli, exasesor financiero y excandidato a senador nacional por la provincia de Buenos Aires en las listas de La Libertad Avanza durante las elecciones del año 2023.
Este sorpresivo y VIP regreso a la escena pública ocurre apenas días después de otro fuerte cimbronazo mediático que sacudió los tribunales federales: la difusión de un video doméstico en el que su expareja, Jésica Cirio, exhibía de forma casual millonarios fajos de dólares prolijamente guardados en el interior de un vestidor. Frente a esta revelación, el fiscal federal Sergio Mola trabaja sobre la hipótesis de que esa fortuna en efectivo pertenecía en realidad al exfuncionario público, estimando de forma preliminar que el botín observado en las imágenes podría alcanzar la impactante cifra de 10 millones de dólares, un número que los peritos contables intentarán consolidar mediante inspecciones oculares.
La causa penal, que se tramita bajo la estricta dirección del juez federal Luis Armella, entró en una fase de recolección de pruebas de alta tecnología para intentar reconstruir el origen oculto de los billetes y detectar si fueron movilizados a través de presuntos testaferros del poder. Para ello, el Ministerio Público Fiscal ordenó un exhaustivo cruce de llamadas, listas de contactos telefónicos y celdas de geolocalización de los dispositivos móviles pertenecientes a Insaurralde, Cirio y su círculo íntimo. Aunque ambos protagonistas continúan formalmente imputados y sin condena firme, la viralización del video fumando habanos en Puerto Madero dinamitó la estrategia de perfil bajo que los abogados defensores intentaban sostener en los tribunales.