La Albiceleste saltará a la cancha con el modelo alternativo azul y negro en el Mercedes-Benz Stadium. El rechazo de las autoridades de FIFA al pedido de la AFA, el recuerdo imborrable de Diego en México y la batalla de los penales en Francia.
El misticismo, las cábalas y las grandes páginas de la historia grande del fútbol argentino volverán a entrelazarse en un escenario de máxima tensión internacional. La Selección argentina afrontará la semifinal del Mundial frente a Inglaterra luciendo su indumentaria alternativa azul y negra, dejando de lado por un momento el clásico diseño a bastones celestes y blancos. De esta manera, el conjunto conducido por Lionel Scaloni repetirá de forma involuntaria una vestimenta que ya estuvo presente en dos de las victorias más gritadas y recordadas frente al combinado británico, marcando además la primera vez que el elenco nacional usará el uniforme de repuesto en una instancia de semifinales de Copa del Mundo.
La designación de la vestimenta no fue una elección táctica de la delegación de nuestro país, sino una imposición protocolar dictada desde las oficinas de la FIFA. Las autoridades organizadoras rechazaron formalmente un pedido de excepción presentado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para poder jugar con la titular, rigiéndose de forma estricta por las normativas que otorgan prioridad al equipo que figura en primer orden dentro de la llave. Al ser Inglaterra el "Equipo A" de este cruce, el combinado de los Tres Leones jugará con su tradicional casaca blanca hogareña, obligando a los argentinos a buscar las mudas de ropa que ya se estrenaron con éxito en la victoria por 3 a 1 en la fase previa contra Jordania.
El recuerdo más emblemático y emocionante de esta vestimenta azul remite de forma directa al 22 de junio de 1986, en los cuartos de final de México. Aquella tarde calurosa en el Estadio Azteca, el equipo comandado por Carlos Salvador Bilardo derrotó 2 a 1 a Inglaterra con una actuación inolvidable de Diego Armando Maradona, quien firmó la célebre "Mano de Dios" y el poético "Gol del Siglo" tras desparramar a cinco rivales en una corrida eterna. Aquella casaca pasó a la posteridad por una odisea logística: fue comprada de apuro en tiendas de la capital mexicana y adaptada a contrarreloj pocas horas antes del pitazo inicial, cosiéndole los escudos a mano y pegándole unos números brillosos de tela gris que terminaron de combinarse con pantalones cortos negros.
El otro antecedente feliz de azul ocurrió durante los octavos de final del Mundial de Francia 1998, en lo que significó otra batalla de antología contra los inventores del fútbol. En aquella oportunidad, el equipo que dirigía Daniel Passarella también saltó a la cancha con la indumentaria suplente y, tras batallar duro y empatar 2 a 2 en los 120 minutos reglamentarios, eliminó a Inglaterra en una dramática definición por penales gracias a las manos salvadoras de Carlos Roa. El cruce del miércoles 15 a las 16:00 en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta pondrá frente a frente un historial mundialista sumamente parejo que incluye tres caídas en los años 1962, 1966 y 2002, pero las dos veces que la Argentina se vistió con los colores alternativos terminó festejando en la cara de los británicos.