Darío "El Loco" Cárdenas, condenado por homicidio, protagonizó una insólita fuga durante una sesión psicológica. Es considerado un delincuente peligroso y es intensamente buscado en la Patagonia.
La fuga de Darío Fernando "El Loco" Cárdenas volvió a poner su nombre en el centro de la escena policial. El hombre, condenado por un crimen brutal, logró escapar de una cárcel de Chubut en una maniobra que, para los investigadores, habría sido planificada con antelación.
El episodio ocurrió cuando fue trasladado desde el Instituto Penitenciario Provincial de Trelew a un consultorio externo para una sesión con su psicóloga. Allí, aprovechó un momento sin custodia directa para arrojarse por una ventana y huir en una moto que lo esperaba afuera.
Cárdenas cumple una pena de 15 años de prisión por homicidio agravado con arma de fuego, tras haber asesinado en 2021 a Alexis Sena en la ciudad de Trelew.
Según se probó en el juicio, el ataque fue directo y letal: se presentó en la casa de la víctima y le disparó en la cabeza luego de una breve discusión.
La condena fue dictada en 2024 por un jurado popular, que no dejó dudas sobre su responsabilidad en el crimen.
El prontuario de "El Loco" no empieza con esta fuga. Tras cometer el asesinato, permaneció prófugo durante varios meses hasta ser detenido en Mar del Plata.
Ese antecedente refuerza la preocupación de las autoridades, que lo consideran un delincuente con capacidad para mantenerse oculto y evadir controles durante largos períodos.
Además, los investigadores sospechan que en esta nueva fuga contó con apoyo externo, ya que una moto lo esperaba lista para escapar.
El escape dejó en evidencia una vulnerabilidad del sistema:
Los guardias no pueden ingresar a la sesión psicológica por cuestiones legales
Cárdenas aprovechó ese momento sin vigilancia directa
Saltó desde un primer piso
Escapó en segundos con ayuda externa
Actualmente, la Policía de Chubut mantiene un operativo activo con apoyo de Santa Cruz ante la sospecha de que el prófugo haya cruzado de provincia.
Se realizan controles en rutas, monitoreo de cámaras y rastrillajes, mientras crece la preocupación por la peligrosidad del fugitivo.
La fuga de Cárdenas no solo reavivó el alerta en la región, sino también el debate sobre los controles en traslados médicos y psicológicos de detenidos, considerados puntos críticos en materia de seguridad penitenciaria.