La cooperativa láctea acumula pasivos por más de USD 120 millones y enfrenta una insolvencia estructural. Seguirá operando de forma provisoria.
La Justicia de Santa Fe decretó la quiebra de la cooperativa láctea SanCor, luego de que la propia empresa solicitara esa medida ante la imposibilidad de cumplir con sus obligaciones financieras.
La firma arrastra una deuda cercana a los USD 120 millones y no logró revertir su situación tras el fracaso del concurso preventivo iniciado en 2025.
El juez Marcelo Gelcich resolvió la "quiebra indirecta por frustración anticipada del proceso preventivo", al considerar que la empresa no tiene viabilidad económica en el mediano plazo.
"Se configura un cuadro de insolvencia no susceptible de reversión", señala la sentencia, que define la quiebra como la única solución jurídica posible.
El fallo detalla un pasivo significativo en distintos frentes:
- Deuda impositiva y previsional: $6.349 millones
- Salarios adeudados: $12.788 millones
- Aportes a obras sociales, ART y sindicatos: $3.380 millones
Además, el sindicato Atilra denunció que la empresa adeuda ocho meses de sueldos más aguinaldos, situación que obligó a sostener a los trabajadores mediante su fondo solidario.
Según el informe judicial, SanCor genera un nuevo pasivo de aproximadamente $3.000 millones mensuales, sin capacidad operativa para compensarlo.
El diagnóstico es contundente: la compañía atraviesa una insolvencia estructural, es decir, no puede generar ingresos suficientes para sostener su funcionamiento.
El deterioro productivo es uno de los principales factores de la crisis.
Actualmente:
- Seis plantas funcionan por debajo de su capacidad
- La planta de Sunchales presenta alta ociosidad
- San Guillermo está paralizada desde diciembre de 2025
- Solo Devoto y La Carlota se acercan a niveles operativos, aunque siguen siendo deficitarias
A pesar de la quiebra, el juez autorizó la continuidad de las operaciones de forma provisoria para evitar un impacto inmediato sobre los 914 trabajadores y los acreedores.
No obstante, estableció que la empresa no podrá generar nuevos pasivos y deberá presentar un plan de liquidación de activos para maximizar el recupero.
El deterioro de SanCor no es reciente. Desde 2017, la cooperativa atraviesa un proceso de caída sostenida que incluyó:
- Reducción de personal de 4.000 a menos de 1.000 empleados
- Caída de producción de 4 millones a 500.000 litros diarios
- Cierre y venta de unidades productivas
- Conflictos salariales que paralizaron la producción entre 2023 y 2024
En paralelo, fracasaron intentos de rescate a través de inversores privados y esquemas de fideicomiso.
La quiebra de SanCor marca un punto crítico para una de las cooperativas más emblemáticas de la industria láctea argentina.
El futuro de la empresa dependerá ahora del proceso judicial y de la posibilidad de reestructurar sus activos en un contexto económico complejo para el sector.