El Presidente y la senadora mantuvieron una reunión de trabajo de casi dos horas en la Quinta Presidencial; mostraron sintonía en redes para despejar rumores de quiebre y acordaron reglas de juego frente a los recientes reparos judiciales y económicos de la dirigente.
El presidente Javier Milei y la senadora nacional Patricia Bullrich compartieron este viernes una reunión de casi dos horas en la Quinta de Olivos, un cónclave de alto voltaje político destinado a descomprimir las crecientes versiones de cortocircuito interno. La foto conjunta, difundida en redes sociales bajo consignas de unidad y continuidad estratégica, buscó disipar las especulaciones sobre un eventual quiebre dentro de la conducción de La Libertad Avanza (LLA) de cara al armado electoral del año próximo.
MAGA! VLLC!
— Javier Milei (@JMilei) October 9, 2026
La cumbre fue revelada por la propia jefa de bloque a través de su cuenta de X, donde calificó la charla como una "conversación profunda con el Presidente" en la que hablaron "con total sinceridad" de los temas que venía planteando públicamente, cerrando su mensaje con la sigla TMAP ("Todo Marcha Acorde al Plan"). Minutos después, Milei replicó el posteo con sus habituales lemas "MAGA" y "VLLC", resumiendo el encuentro en Instagram como un "desayuno de trabajo para hablar de todos los temas a fondo".
Durante la conversación a solas, la legisladora le transmitió de manera frontal al jefe de Estado que continuará marcando disidencias públicas cada vez que observe medidas o resoluciones oficiales que colisionen con sus convicciones. Frente a ese planteo, fuentes cercanas a los protagonistas revelaron que Milei avaló la postura y le aseguró que "está perfecto", ratificando la dinámica de diálogo directo y sin intermediarios que ambos mantienen.
En el entorno de la exministra de Seguridad remarcan que sus últimas diferenciaciones responden a una línea de coherencia doctrinaria que sus votantes respaldan. Entre los episodios recientes más ásperos figuró su negativa a acompañar el pliego de la fiscal Susana Pernas para los Tribunales Orales de Menores porteños —a raíz de su actuación acusatoria contra el policía Luis Chocobar—, así como su anterior disgusto por el veto oficial a la postulación de la jueza María Verónica Micheli.
Aunque la sintonía personal entre Milei y Bullrich permanece sólida, el vínculo de la senadora con el círculo íntimo de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y los referentes legislativos del armado libertario atraviesa momentos de tirantez. En las filas bullrichistas señalan que las diferencias suelen emerger por la gravitación del entorno en las designaciones judiciales y en el manejo de la lapicera para las candidaturas de 2027, donde Bullrich aspira a hacer valer su peso electoral propio y su influencia en el sector empresarial.
En ese tablero, la dirigente capitaliza su inserción en el Círculo Rojo, reflejada en su reciente protagonismo en el Coloquio de IDEA ante ejecutivos que ven con agrado su perfil. Asimismo, en el plano estrictamente macroeconómico, su espacio mantiene reparos sobre la falta de estímulos para actividades específicas, un debate alimentado por su contacto fluido con el economista Carlos Melconian, cuyas visiones contrastan con la línea del equipo económico de la Casa Rosada.