El gobernador bonaerense formalizó públicamente su objetivo de disputar la presidencia en 2027. Tras encabezar un plenario con alcance federal en Avellaneda, convocó a edificar una alternativa opositora transversal y cuestionó el rumbo económico.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, confirmó públicamente su intención de competir por la presidencia en las elecciones de 2027. Durante una entrevista radial, el mandatario bonaerense sintetizó su estrategia electoral con una definición directa al afirmar que se encuentra abocado a construir una opción de poder para derrotar al oficialismo: "Estamos trabajando para ganarle a Milei". El anuncio formalizó las aspiraciones que venía insinuando en sus recorridas territoriales y se conoció apenas 48 horas después del acto multitudinario que lideró en la localidad de Avellaneda.
El dirigente remarcó que el armado no debe circunscribirse al territorio bonaerense ni reducirse a los márgenes del justicialismo tradicional, sino consolidar una propuesta transversal capaz de interpelar a múltiples sectores sociales y productivos. Kicillof advirtió que el proyecto opositor tiene que surgir de cara a la ciudadanía y no de pactos cupulares cerrados, contemplando incluso dirimir los liderazgos en elecciones primarias para articular una alternativa sólida frente a las medidas impulsadas por la Casa Rosada.
En su balance sobre la coyuntura nacional, el gobernador calificó de "desastre" la orientación macroeconómica de la gestión libertaria, señalando un severo deterioro en las condiciones de vida, una creciente precarización laboral y un proceso de desarticulación del entramado industrial. Kicillof argumentó que la actual administración fomenta una primarización de la economía que desconecta al país de los debates estratégicos que se dan a nivel global sobre empleo y desarrollo soberano, ratificando que continuará con su agenda de visitas provinciales para afianzar su estructura con vistas a los comicios del próximo año.